Last Century 35

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On sábado, 11 de junio de 2011 at 9:15

Bueno, aquí empieza el capítulo extra. Lo hice expresamente para que la chica me dijera "te mato" cada 2-3 párrafos xDDD

Pasaron más de 7 meses desde que Azumi arrancó la gema de su cuerpo. Vivía feliz en el cuerpo de un osito de peluche, junto a Johnny. Hacía tiempo que habían sacado a aquel usurpador de su gema; ahora estaban intentando incorporar el alma de Azumi en su cuerpo. Kiyoshi la había puesto de instructora de una mujer de 32 años que había fallecido siendo víctima de un atraco en la tienda donde trabajaba. El primer día, la mujer la lanzó al ver que hablaba, cosa que, curiosamente, Azumi ya se esperaba. Había estado trabajando con ella desde hacía un par de meses.
  • Dos meses y ahora empieza a enfrentarse a un agresor… – comentó Johnny.
  • Bueno, yo lo pasé mal luchando contra ese bicho tan grande – le reprochó Azumi –, y no quería forzarla. Además, Kiyoshi me ha dicho que lo estoy haciendo bien.
  • Quizá fui algo duro – reflexionó Johnny –, pero reconoce que te convertiste en una gran cazadora. ¡Vaaa, reconóceloooo!
Johnny se daba aires de gran instructor mientras golpeaba la blandita barriga de Azumi.
  • Claro, como fuiste tan bueno te han puesto en la tienda vendiendo, ¿no? – dijo burlona Azumi.
  • ¡Eh, eso es un golpe bajo!
Azumi se fue a buscar a su aprendiz, la cual había de ir a trabajar, y siempre llevaba a Azumi encima. Un día una niña quiso comprarla, y la mujer tuvo que convencer a la niña y, sobretodo, a los padres de que no estaba en venta.

Un día, al llegar de una misión, Kiyoshi la llamó a su despacho. Allí estaban él, el equipo de científicos, y también Johnny. Azumi se sorprendió de ver tanta gente allí.
  • ¿Qué pasa? – preguntó curiosa.
  • Azumi – contestó Kiyoshi –. Nuestro grupo de científicos ha descubierto la manera de introducir tu alma en tu cuerpo de nuevo.
Azumi se quedó sin palabras. El momento que tanto había deseado cada vez parecía más cerca.
  • Como ya te explicamos – comentó el jefe del equipo de investigadores – no podemos incorporar la gema a tu cuerpo. Lo hemos estado manteniendo con la energía obtenida con los monstruos, y el estado es bueno. Tras muchas investigaciones, hemos descubierto la forma de introducir tu espíritu en tu cuerpo.
  • Oh, genial, muchas gracias – dijo Azumi, ilusionada.
  • No obstante – continuó el científico – la gema no se puede reincorporar. Si hubieras sido un trabajador normal y corriente, ni siquiera la posibilidad de reintroducir tu alma en tu cuerpo sería posible.
  • ¿Y… no puedo vivir sin gema? – preguntó Azumi preocupada.
  • El problema – contestó Kiyoshi – es que en Last Century, sin gema no podemos sobrevivir.
  • Pero hemos encontrado la forma en la que tu propio cuerpo regenere la gema.
Azumi parecía entusiasmada, pero Johnny, que escuchaba atentamente, tenía algunas dudas sobre eso.
  • Lo que habrás de someterte a administraciones de energía en altas cantidades diariamente. ¿Estarías de acuerdo?
Azumi asintió muy efusivamente. Salieron ella y Johnny del despacho de Kiyoshi. Azumi comentaba lo feliz que estaba, sin embargo, Johnny le pidió que no lo hiciera.
  • ¿Pero qué dices? – dijo Azumi – Estaría loca si no lo hiciera.
  • No sabemos durante cuánto tiempo tendrás que estar recibiendo energía. Y además…
  • ¿No podrías alegrarte un poco por mí? – replicó Azumi – Por fin voy a recuperar mi cuerpo.
  • Si me alegro, pero… ¿No te apetece esperar un poco, para ver si encuentran una solución que vaya más sobre seguro? No parecen muy convencidos de que vaya a funcionar.
  • ¡Posiblemente sea la única oportunidad que tenga, Johnny!
  • ¡No hace falta que grites! Y me llamo Jin.
  • Claro, Jin. Tú puedes recuperar tu cuerpo cuando te dé la gana. Pero ésta es mi oportunidad. ¿Tanto te cuesta de entender?
  • Perdona pero, ¿por quién soy un peluche?
Azumi se enfadó y se marchó remugando que él no lo entendía. “Eres tú quien no lo entiende”, murmuró Johnny, triste.





© Hikari

Por fin otro sueño

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On jueves, 9 de junio de 2011 at 10:19

Mira que últimamente sueño poco... y de lo que sueño muchas veces no me acuerdo, Y ME DA RABIA! Con lo que yo he sido xD Pero bueno, aquí tengo otro sueño... un poco raro jajaja


Estábamos como en una casita en el campo... Yo estaba estirada en una cama intentando encontrarme el pulso femoral (es el pulso de la arteria femoral, que está en la ingle, y que me costó mucho de saber en que punto se encontraba, y que descubrí justo esa misma mañana xD). Le pregunté a un compañero que dónde era, y me lo enseñó. Pero resultó que tenía algo raro, como algo inflamado, y me dijo que me debería ver el médico, por si acaso. Y yo toda feliz me meto en la habitación donde está el médico y le explico lo que me ha dicho el compañero.

- Vale, pues ahora te lo miro. Mira, estos dos chicos son de 6º, y están con las prácticas. ¿Te importa que te miren ellos también?
- Ah, no no. Que va. También voy yo por ahí viendo pacientes.

Total, que de pronto reacciono y me quedo un poco parada... ¡IBA SIN DEPILAR!
(¡¡¡horror!!! xDDDD). Disimuladamente pido para ir al baño. Buscando una cuchilla como loca (dudo mucho que tuvieran cera por ahí xD), encuentro una cuchilla BIC de estas amarillas cutres y digo: "con esto mismo". Pero al sentarme en la taza, encuentro una gilette y, obviamente, la cambié. Pues me disponía a depilarme cuando alguien entró. Resultó que la puerta del baño era como una cristalera... y nada más entrar, a mano izquierda había unas escaleras para ir al piso de arriba. Y la gente iba entrando, y yo ahí, sentada en la taza con los pantalones por los tobillos, escondiendo la cuchilla y sonriendo mientras les decía "un poco de prisa porfa".

Pero no, la gente por ahí no se paraba. Así que fui a buscar otro baño. No sé cómo ni por qué, había un baño en mitad de una explanada de césped. Había una cortina para tener un poco de privacidad, que cubría una zona bastante amplia de la explanada. Me pongo a correr la cortina, y me lo pasaba bien cerrándola, como había tanto espacio, yo la tenía cogida con una mano e iba corriendo dando saltitos con cara de felicidad para correrla
(xDDDD). Por fin intimidad para mí. Cuando por fin consigo depilarme la ingle derecha, aparece un coche (¡ya no respetan ni las cortinas! xDD) para aparcar ahí. Yo me cagué en todo. Me subí los pantalones y le grité que si no había visto la cortina, que no se podía aparcar ahí.


Y es lo único que recuerdo xDDDD



Hikari

Last Century 34

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 7 de junio de 2011 at 9:59

Tras escuchar la propuesta de Jin, en seguida llamó al laboratorio para comenzar. Hicieron unos cambios en una máquina para lograr sacar el espíritu de Azumi de la gema, sin arrastrar al usurpador. Requirió un gran trabajo y mucho esfuerzo, pero por fin lograron llevar a cabo su plan.

Tras un par de días, Azumi por fin despertó. Lentamente fue abriendo los ojos.
  • ¡Azumi! ¡Por fin despiertas!
  • Hm… ¿Jin..? – dijo Azumi.
Cuando por fin su vista se enfocó, vio que quien le hablaba era el peluche de la vaca que ella había reparado.
  • ¿Johnny? – preguntó confusa Azumi.
  • Y dale… No me vas a llamar nunca por mi nombre cuando tenga este aspecto… – replicó Jin.
  • ¿Qué haces así? ¿Te han vuelto a castigar?
  • Azumi… ¿por qué no dijiste nada del usurpador? – preguntó Jin serio.
Azumi recordó todo lo que había pasado. Recordó que se había arrancado la gema y de golpe se miró el pecho. Pero se llevó una sorpresa.
  • ¡Uah! ¿Q-q-q-q-ué es esto?
  • Eres un peluche – dijo Jin sonriendo.
    El espíritu de Azumi había sido introducido en un osito de peluche. Era un peluche de pelo marrón, con una camiseta hecha de punto puesta.
  • No pueden poner tu gema de nuevo en tu cuerpo, así que están investigando en cómo meter tu alma de nuevo en tu cuerpo sin necesidad de una gema. O algo así… – le explicó Jin.
  • ¿Y por qué estás tú así? – preguntó ella un poco confusa.
  • Pues… si tú eras un peluche, simplemente pensé que era una forma más fácil para estar contigo – dijo Jin un poco sonrojado.
Azumi también se sonrojó, y, sonriendo, le preguntó que qué era aquello que quería decirle en el baile. Jin la miró y le dio un beso. Azumi se rió.
  • ¿¡De qué te ríes!? – preguntó Jin un poco molesto.
  • Ja, ja. Es tan diferente a como lo había imaginado… es como si besara un muñeco – contestó Azumi burlona.
  • Soy un muñeco… lo siento…
  • “Oh, pero en realidad soy un chico” – dijo Azumi riendo, imitando la voz de Jin al principio cuando se conocieron.
  • Aah… así que lo oías… – dijo con una sonrisa pícara – ¿Entonces te desnudabas para provocarme o qué?
  • ¡Ya tenías que sacarlo! ¿Cuándo vas a olvidarte de eso? – contestó Azumi sonrojada.
  • ¡Oh! Nunca… jeje Ven aquí a ver lo blandita que eres…
  • ¡Suéltame pervertido!
  • ¡Si eres un peluche! Ven aquí que te abrace…
Kiyoshi observaba la situación desde la puerta, con una sonrisa divertida. Todo Last Century estaba alegre de la desaparición del monstruo, que ahora estaba siendo estudiado. También estaban contentos del regreso de Azumi. Su cuerpo yacía en la sala de investigaciones, siendo estudiado por muchos científicos de Last Century. Sin embargo, su alma estaba alegre y feliz en el interior de un osito de peluche, al lado del “chico” que quería.



Aquí acabé yo la historia :) La verdad es que como final me gustaba mucho, es un final de estos abiertos que ya te tienes que imaginar tú lo que viene después. Pero una amiga quería más, y al final acabé haciendo otro capítulo más xDD Así que tendréis otro extra!

Y ya que estamos quiero recordar que podéis hacer preguntas tanto de Last Century como de The Lost Light ^^



© Hikari

Anécdota de la semana

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On domingo, 5 de junio de 2011 at 19:04

Fui con una amiga a la cafetería del hospital
mientras esperábamos a que llegara la hora de las prácticas.
Ella se cogió un café, que si no llegas a tiempo a pedir la leche templada,
te ponen el café que podrías derretir un clavo
(¡magma volcánico!).

Total, que quedaban 5 minutos y no había podido ni pegarle un sorbo.
Fui a buscarle un vaso de papel (de estos de cartón),
y vi que también había tapas. Cogí uno de cada y se lo llevé.
Con mucho arte cambió el café de la taza al vaso,
ahora para ponerle la tapa lo tuvo más complicado.

La puso, pero de un lado no cerró bien, y al apretar,
como el café estaba tan caliente había reblandecido el cartón,
pues el vaso se dobló, dejando caer más de la mitad del café encima de la mesa.
La que liamos xD Yo partiéndome la caja.
Cogimos las típicas servilletas que no sirven para nada
y con 6 ó 7 pudimos arreglar medianamente el estropicio.
Ahora, el pantalón de la chica no corrió la misma suerte...


Lo que me pude reír xDDDD Quería ayudarla, quería hacerla sentir menos ridícula, pero es que no podía parar de reír xD Incluso mientras secaba el café me iba riendo xDD

Last Century 33

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On sábado, 4 de junio de 2011 at 18:48

Hacía mucho que no ponía de la historia... Me daba palo ponerme con el blog (ya veis que estoy un poco ausente), pero hoy voy a programar unas cuantas entradas para que os dé la sensación de que ando por aquí xDDD

Jin pasó la noche en la puerta de la enfermería, ya que no le dejaban entrar. A la mañana siguiente, Kiyoshi lo despertó y le pidió que lo acompañara a su despacho.
  • Siento mucho lo que le ha pasado a Azumi… No puedo ni imaginar lo mal que lo debe haber pasado…
  • Yo… no pude ayudarla – dijo Jin culpándose a sí mismo.
  • Nadie pudo, Jin. Pensamos que todo estaba solucionado porque los niveles de energía se había restablecido… No contamos con que la gema de Azumi generaba energía propia...
  • ¿¡Pero por qué lo hizo!? ¿Por qué no pidió ayuda?
  • Jin, – dijo Kiyoshi serio – hay algo que deberías ver.
Kiyoshi sacó de entre un montón de folios, la nota que dejó Azumi.

Sé que quizá es cobarde por mi parte, tal vez algo insensato también, pero es algo que he decidido tras haberlo pensado mucho. No debéis preocuparos por el usurpador, porque lo tengo yo en mi interior, espero que por poco tiempo. Tengo un plan para eliminarlo. Si no sale bien, espero que alguien encuentre esta nota antes de que haga daño a alguien. Las coordenadas de mi situación están en el ordenador. No lo dije antes porque tenía miedo de lo que pudiera pasar. Pero ahora ya he llegado a mi límite.
Quiero agradecer a todos la oportunidad que me dieron en Last Century. He vivido un tiempo maravilloso y he podido conocer a gente fantástica. Sobre todo quería agradecer a Jin todo su apoyo. Me gustaría saber que era lo que quería decirme...

Gracias por todo.
Azumi


Jin apretó fuerte la hoja, arrugándola. Bajó la cabeza y no pudo evitar llorar.
  • Tiene que salvarla – decía Jin entre sollozos.
  • No es tan fácil, Jin – contestó Kiyoshi a los ruegos de Jin. – Los científicos han visto que el alma de Azumi está presa en la gema junto con el monstruo, por eso mantiene su brillo. Sin embargo, no podemos unir la gema con el cuerpo… Y aunque se pudiera, ya se ha demostrado varias veces que es inútil.
  • ¡Pero se debe de poder hacer algo! – protestó Jin.
  • El tiempo de investigación requiere más tiempo del que sobrevive un alma en este mundo sin un cuerpo, Jin. No disponemos de tanto tiempo.
  • ¡Pues dele un cuerpo! – gritó Jin enfadado, mientras se levantaba del asiento.
  • ¡Jin! ¡No seas irracional! No podemos matar a nadie para que Azumi viva.
Los dos se quedaron callados. Jin se sentó de nuevo en la silla, sintiéndose vencido por la situación. Kiyoshi miraba a Jin y sentía lástima de él. Intentó pensar en alguna solución que permitiera a Azumi vivir más tiempo, puesto que, también, de alguna manera, había salvado a Last Century. De repente le vino una idea a la cabeza. Le contó a Jin su plan.
  • Pero, ¿seguro que funcionará? – preguntó Jin desconfiado.
  • En teoría. No debe haber ningún problema sólo con intentarlo.
  • Pues entonces, espérese que he de ir a buscar algo.
Jin fue corriendo a su habitación. Buscó por toda la habitación algo como loco. Por fin encontró lo que buscaba en un cajón grande de la mesita de noche. Volvió corriendo al despacho con el objeto en la mano y le dijo:
  • Tengo algo que pedirle…




© Hikari