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Last Century 38

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 21 de junio de 2011 at 10:10

Un buen día, Azumi despertó. Los médicos la miraban y todo parecía correcto, salvo una cosa: era incapaz de recordar nada de lo que había pasado en ese tiempo que había pasado en Last Century. Sólo preguntaba dónde estaba su madre. Kiyoshi fue informado de esto, y él informó a Jin.
  • ¿Y no puede hacer nada? – preguntó Jin.
  • No podemos devolverle la vida que tenía antes. Y su gema no parece viable para la caza de monstruos. Más bien parece como que sustituya a un corazón que había dejado de latir.
  • ¿Pero podría vivir una vida normal? Fuera de Last Century, quiero decir.
  • Sí, eso sí. Pero ya te he dicho que no podemos devolverle la vida que tenía antes…
  • ¿Y puede darle una vida nueva? – dijo Jin, tras pensar un poco.
Si Kiyoshi podía borrar la memoria de aquellos que sufrían ataques de monstruos, también podría borrar la memoria de Azumi, y darle una vida completamente nueva. Kiyoshi lo miró serio y le preguntó si eso le parecería bien, y Jin asintió.
  • Es mejor una vida con una Azumi que no sepa quién soy, a una vida sin ella.
Kiyoshi admiraba la determinación de Jin, así que decidió ponerse manos a la obra. Se puso una bata de médico, y se fue hacia la enfermería, donde estaba Azumi. Muy serio, le dijo que su madre estaba de camino. Le informó de que tenían que hacerle una prueba para comprobar una cosa y, creyendo que era una prueba de diagnóstico, Azumi se dejó borrar la memoria.

Azumi despertó en una casa. Estaba confundida, pero no se sentía extraña. Salió de la habitación y fue al comedor, donde había una pareja de monstruos, que Azumi era incapaz de diferenciar de dos humanos. La saludaron cordialmente, dando los buenos días a su “hija”. Le preguntaron si no estaba nerviosa por su primer día en la nueva escuela. Azumi, automáticamente, sin poder pensar mucho en ello, asintió con energía. Desayunó y se marchó a clase. Todo empezaba de cero para ella, otra vez. Volvía a ser la chica nueva que en seguida se hacía popular. Volvió a ser la gimnasta admirada por todos. Volvió a ser una chica normal.

Un día, yendo por la calle, se topó con un chico, que le resultaba extremadamente familiar. El chico, al verla, sonrió cálidamente.
  • Perdona – dijo él, disculpándose por haber chocado con ella.
  • No, no, ha sido culpa mía – se excusó Azumi –. Esto… perdona que te pregunte pero… ¿nos conocemos?
  • Je… puede. Igual en… – hizo una pausa – en otra vida.
  • A lo mejor – dijo Azumi riendo –. ¿Y cuál es tu nombre?
  • ¿Mi nombre? Oh, no te lo puedo decir. Sólo te diré que empieza por J. Bueno – dijo el chico mirando su móvil, que acababa de recibir un mensaje –, parece que me tengo que ir. Nos vemos, Azumi – se despidió, pronunciando su nombre con una sonrisa de interesante.
Azumi lo miró extrañada, al ver que sabía su nombre. Pero en un instante, su rostro se tornó feliz y, sonriendo exclamó: “Adiós, Johnny”. El muchacho se giró, sorprendido, hacia ella. “¿Cómo me has llamado?” preguntó. Azumi sólo sonrió, dio media vuelta, y se marchó, con la esperanza de poder volver a verlo pronto.


FIN



Y nada, aquí acaba la historia ^^ Espero que los que la hayáis leído la hayáis disfrutado :)
Lo de las preguntas sigue abierto eh, podéis preguntar cuando queráis!
Y nada, gracias por leerla ^^

© Hikari

Last Century 37

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On viernes, 17 de junio de 2011 at 10:07

Al día siguiente, Jin miraba la cara pálida de Azumi. No se movía, no respiraba. Él sabía que eso podía pasar, por eso fue a verla la noche anterior. Su gema siempre respondía a sus emociones; si había manera alguna de salvarla, sabía que, pasando la noche con ella, encontrarían aquel rayito de esperanza que les mostraría que todo iba a salir bien. Pero no fue así. La energía de Azumi se agotó. Jin alivió su sufrimiento demostrándole lo mucho que la amaba. Se levantó de la cama, se vistió y se acercó al cuerpo de Azumi.
  • Te quiero – dijo Jin, con la voz quebrada, besando sus labios fríos.
El día fue pasando. A la tarde, Kiyoshi llamó a Jin a su despacho, pero él no quería presentarse, porque sabía lo que le iba a decir: Azumi ha muerto. No podía soportar la misma situación por segunda vez, así que se marchó de Last Century, y estuvo deambulando por la ciudad hasta bien entrada la noche. Al día siguiente, tras esquivar a Kiyoshi toda la mañana, recibió una misión. Había un agresor en la plaza donde Azumi cazó su primer monstruo. Fue rápido a cazarlo. Jin tenía mucha rabia acumulada, por todo lo que había pasado, y todo eso se transformó en fuerza a la hora de luchar contra el agresor. En seguida lo venció y lo capturó. Jin, reconoció aquel lugar. Recordó a Azumi enfadada por sus constantes quejas, luego la recordó pidiéndole disculpas y luego riendo. Sin desactivar la gema, cayó de rodillas en el suelo, derrumbado por tantos recuerdos perdidos. Llorando de rabia, golpeo fuerte el suelo, rompiendo las baldosas.

Abatido, regresó a Last Century. Por el pasillo, Kiyoshi lo paró.
  • ¡Jin! ¿Dónde te metes?
  • Hola… Oye, ahora no tengo ganas de ha…
  • ¡Tenemos grandes noticias! – interrumpió Kiyoshi.
  • ¿Cómo?
Kiyoshi le dijo que le siguiera. Lo llevó a la enfermería. El cuerpo de Azumi estaba allí tendido, respirando leventemente.
  • ¿Cómo es posible? – preguntó Jin confundido.
  • La encontramos ayer por la mañana, en su habitación, sin ningún rastro de vitalidad. La trajimos a enfermería para analizarla y de pronto suspiró y murmuró “Yo también”. Cuando la han explorado han visto que ha empezado a crecer una gema en su interior, lo que no parece que vaya a salir al exterior…
  • ¡Entonces el tratamiento con energía funcionaba! – exclamó Jin, contento porque Azumi vivía.
  • No, en realidad el tratamiento no iba bien. Debe de haber sido otra cosa… y por como la hemos encontrado, diría que tú sabes qué es…
Jin se sonrojó ante las palabras y la mirada pícara de Kiyoshi, pero sonrió mirando a Azumi viva.

Azumi, a pesar de tener signos vitales, seguía sin despertar. Parecía que la presencia de Jin hacía que la gema de Azumi regenerara más rápido, así que él siempre estaba con ella, hablándole o, simplemente, estando a su lado. Tras una semana, la gema se había regenerado por completo, siendo una esfera situada en el interior de su pecho. No había signos de que fuera a salir, y no sabían lo que eso pudiera significar.





© Hikari

Last Century 36

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 14 de junio de 2011 at 10:03

Al día siguiente, por la tarde, todo estaba listo para introducir el alma de Azumi en su cuerpo. Estaba muy nerviosa, pero los científicos le aseguraron que no tenía por qué. Estuvo unos 20 minutos dentro de una máquina. Tardó una hora en volver a abrir los ojos, los científicos estaban preocupados por ello, pero al final todo resultó. Azumi se levantó poco a poco y le hicieron un estudio general del cuerpo.

Cuando por fin pudo pasear libre por Last Century, se encontró con Johnny, el peluche, por allí. Él le dijo que se alegraba de que estuviera bien, con una voz que mostraba algo de distancia entre ambos. Azumi le dijo que por qué no había vuelto a su cuerpo, y Johnny le contestó que él ya estaba bien así, que no tenía prisa. Eso Azumi se lo tomó como una ofensa y se fue a hacer otras cosas, cosas que como peluche no había podido hacer.

A partir de ese día, cada mañana, a las 7:00, Azumi había de ir a que le administraran energía. Era un proceso muy doloroso, ya que no tenía gema que mediara el paso de la energía, y su cuerpo no acababa de tolerarlo bien. El científico le informó que los primeros días podría resultar siempre así, pero que al final sería un proceso sin importancia. Y así, los días pasaban, y el estado de Azumi no variaba. No había rastro de la gema, y cada vez estaba más cansada y necesitaba más cantidad de energía. Johnny la veía cada vez más débil y decaída, así que fue a hablar con el grupo de investigadores.

Tres semanas pasaron del inicio del tratamiento. Azumi no podía más. Se pasaba los días estirada en la cama, en Last Century, puesto que ahora era allí donde vivía. Una noche, llamaron a la puerta de su habitación. Azumi, con una voz débil, dio permiso para que entraran. Jin, en su forma humana, abrió la puerta y, apoyado en el marco de la puerta, miraba con cara apenada a Azumi. Ella sonrió levemente diciéndole que tenía razón cuando la advirtió. Jin, sin decir nada, se sentó en la cama, junto a Azumi, que se incorporaba, apoyando la espalda en la pared.
  • ¿Cómo estás? – preguntó Jin preocupado.
  • Jin, yo… ¡lo siento de veras!
  • Eso ahora no es importante. ¿Cómo estás? – preguntó ahora algo más serio.
  • No puedo más… – dijo Azumi, tras un silencio, con lágrimas en los ojos.
Jin, se giró y se sentó mirando hacia ella. Iba a decirle que sentía no haber podido ayudarla, pero Azumi lo interrumpió.
  • Debería haberte hecho caso – dijo acercándose a él.
Jin la acarició por debajo de la mejilla, secándole con el pulgar la lágrima que estaba a punto de caer. Negando con la cabeza, pensando que tampoco podrían haber cambiado mucho las cosas, besó a Azumi. Ella se sorprendió. Al mirarle a los ojos, pudo ver el miedo de Jin, que parecía gritar por cada poro de su piel “No quiero perderte”. Azumi, al percibir los sentimientos de Jin, le besó. Él la acarició y la abrazó. Acabaron aquella noche demostrándose todo el amor que sentían y que no habían podido demostrarse hasta entonces, bajo el calor de las sábanas.






© Hikari

Last Century 35

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On sábado, 11 de junio de 2011 at 9:15

Bueno, aquí empieza el capítulo extra. Lo hice expresamente para que la chica me dijera "te mato" cada 2-3 párrafos xDDD

Pasaron más de 7 meses desde que Azumi arrancó la gema de su cuerpo. Vivía feliz en el cuerpo de un osito de peluche, junto a Johnny. Hacía tiempo que habían sacado a aquel usurpador de su gema; ahora estaban intentando incorporar el alma de Azumi en su cuerpo. Kiyoshi la había puesto de instructora de una mujer de 32 años que había fallecido siendo víctima de un atraco en la tienda donde trabajaba. El primer día, la mujer la lanzó al ver que hablaba, cosa que, curiosamente, Azumi ya se esperaba. Había estado trabajando con ella desde hacía un par de meses.
  • Dos meses y ahora empieza a enfrentarse a un agresor… – comentó Johnny.
  • Bueno, yo lo pasé mal luchando contra ese bicho tan grande – le reprochó Azumi –, y no quería forzarla. Además, Kiyoshi me ha dicho que lo estoy haciendo bien.
  • Quizá fui algo duro – reflexionó Johnny –, pero reconoce que te convertiste en una gran cazadora. ¡Vaaa, reconóceloooo!
Johnny se daba aires de gran instructor mientras golpeaba la blandita barriga de Azumi.
  • Claro, como fuiste tan bueno te han puesto en la tienda vendiendo, ¿no? – dijo burlona Azumi.
  • ¡Eh, eso es un golpe bajo!
Azumi se fue a buscar a su aprendiz, la cual había de ir a trabajar, y siempre llevaba a Azumi encima. Un día una niña quiso comprarla, y la mujer tuvo que convencer a la niña y, sobretodo, a los padres de que no estaba en venta.

Un día, al llegar de una misión, Kiyoshi la llamó a su despacho. Allí estaban él, el equipo de científicos, y también Johnny. Azumi se sorprendió de ver tanta gente allí.
  • ¿Qué pasa? – preguntó curiosa.
  • Azumi – contestó Kiyoshi –. Nuestro grupo de científicos ha descubierto la manera de introducir tu alma en tu cuerpo de nuevo.
Azumi se quedó sin palabras. El momento que tanto había deseado cada vez parecía más cerca.
  • Como ya te explicamos – comentó el jefe del equipo de investigadores – no podemos incorporar la gema a tu cuerpo. Lo hemos estado manteniendo con la energía obtenida con los monstruos, y el estado es bueno. Tras muchas investigaciones, hemos descubierto la forma de introducir tu espíritu en tu cuerpo.
  • Oh, genial, muchas gracias – dijo Azumi, ilusionada.
  • No obstante – continuó el científico – la gema no se puede reincorporar. Si hubieras sido un trabajador normal y corriente, ni siquiera la posibilidad de reintroducir tu alma en tu cuerpo sería posible.
  • ¿Y… no puedo vivir sin gema? – preguntó Azumi preocupada.
  • El problema – contestó Kiyoshi – es que en Last Century, sin gema no podemos sobrevivir.
  • Pero hemos encontrado la forma en la que tu propio cuerpo regenere la gema.
Azumi parecía entusiasmada, pero Johnny, que escuchaba atentamente, tenía algunas dudas sobre eso.
  • Lo que habrás de someterte a administraciones de energía en altas cantidades diariamente. ¿Estarías de acuerdo?
Azumi asintió muy efusivamente. Salieron ella y Johnny del despacho de Kiyoshi. Azumi comentaba lo feliz que estaba, sin embargo, Johnny le pidió que no lo hiciera.
  • ¿Pero qué dices? – dijo Azumi – Estaría loca si no lo hiciera.
  • No sabemos durante cuánto tiempo tendrás que estar recibiendo energía. Y además…
  • ¿No podrías alegrarte un poco por mí? – replicó Azumi – Por fin voy a recuperar mi cuerpo.
  • Si me alegro, pero… ¿No te apetece esperar un poco, para ver si encuentran una solución que vaya más sobre seguro? No parecen muy convencidos de que vaya a funcionar.
  • ¡Posiblemente sea la única oportunidad que tenga, Johnny!
  • ¡No hace falta que grites! Y me llamo Jin.
  • Claro, Jin. Tú puedes recuperar tu cuerpo cuando te dé la gana. Pero ésta es mi oportunidad. ¿Tanto te cuesta de entender?
  • Perdona pero, ¿por quién soy un peluche?
Azumi se enfadó y se marchó remugando que él no lo entendía. “Eres tú quien no lo entiende”, murmuró Johnny, triste.





© Hikari

Last Century 34

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 7 de junio de 2011 at 9:59

Tras escuchar la propuesta de Jin, en seguida llamó al laboratorio para comenzar. Hicieron unos cambios en una máquina para lograr sacar el espíritu de Azumi de la gema, sin arrastrar al usurpador. Requirió un gran trabajo y mucho esfuerzo, pero por fin lograron llevar a cabo su plan.

Tras un par de días, Azumi por fin despertó. Lentamente fue abriendo los ojos.
  • ¡Azumi! ¡Por fin despiertas!
  • Hm… ¿Jin..? – dijo Azumi.
Cuando por fin su vista se enfocó, vio que quien le hablaba era el peluche de la vaca que ella había reparado.
  • ¿Johnny? – preguntó confusa Azumi.
  • Y dale… No me vas a llamar nunca por mi nombre cuando tenga este aspecto… – replicó Jin.
  • ¿Qué haces así? ¿Te han vuelto a castigar?
  • Azumi… ¿por qué no dijiste nada del usurpador? – preguntó Jin serio.
Azumi recordó todo lo que había pasado. Recordó que se había arrancado la gema y de golpe se miró el pecho. Pero se llevó una sorpresa.
  • ¡Uah! ¿Q-q-q-q-ué es esto?
  • Eres un peluche – dijo Jin sonriendo.
    El espíritu de Azumi había sido introducido en un osito de peluche. Era un peluche de pelo marrón, con una camiseta hecha de punto puesta.
  • No pueden poner tu gema de nuevo en tu cuerpo, así que están investigando en cómo meter tu alma de nuevo en tu cuerpo sin necesidad de una gema. O algo así… – le explicó Jin.
  • ¿Y por qué estás tú así? – preguntó ella un poco confusa.
  • Pues… si tú eras un peluche, simplemente pensé que era una forma más fácil para estar contigo – dijo Jin un poco sonrojado.
Azumi también se sonrojó, y, sonriendo, le preguntó que qué era aquello que quería decirle en el baile. Jin la miró y le dio un beso. Azumi se rió.
  • ¿¡De qué te ríes!? – preguntó Jin un poco molesto.
  • Ja, ja. Es tan diferente a como lo había imaginado… es como si besara un muñeco – contestó Azumi burlona.
  • Soy un muñeco… lo siento…
  • “Oh, pero en realidad soy un chico” – dijo Azumi riendo, imitando la voz de Jin al principio cuando se conocieron.
  • Aah… así que lo oías… – dijo con una sonrisa pícara – ¿Entonces te desnudabas para provocarme o qué?
  • ¡Ya tenías que sacarlo! ¿Cuándo vas a olvidarte de eso? – contestó Azumi sonrojada.
  • ¡Oh! Nunca… jeje Ven aquí a ver lo blandita que eres…
  • ¡Suéltame pervertido!
  • ¡Si eres un peluche! Ven aquí que te abrace…
Kiyoshi observaba la situación desde la puerta, con una sonrisa divertida. Todo Last Century estaba alegre de la desaparición del monstruo, que ahora estaba siendo estudiado. También estaban contentos del regreso de Azumi. Su cuerpo yacía en la sala de investigaciones, siendo estudiado por muchos científicos de Last Century. Sin embargo, su alma estaba alegre y feliz en el interior de un osito de peluche, al lado del “chico” que quería.



Aquí acabé yo la historia :) La verdad es que como final me gustaba mucho, es un final de estos abiertos que ya te tienes que imaginar tú lo que viene después. Pero una amiga quería más, y al final acabé haciendo otro capítulo más xDD Así que tendréis otro extra!

Y ya que estamos quiero recordar que podéis hacer preguntas tanto de Last Century como de The Lost Light ^^



© Hikari

Last Century 33

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On sábado, 4 de junio de 2011 at 18:48

Hacía mucho que no ponía de la historia... Me daba palo ponerme con el blog (ya veis que estoy un poco ausente), pero hoy voy a programar unas cuantas entradas para que os dé la sensación de que ando por aquí xDDD

Jin pasó la noche en la puerta de la enfermería, ya que no le dejaban entrar. A la mañana siguiente, Kiyoshi lo despertó y le pidió que lo acompañara a su despacho.
  • Siento mucho lo que le ha pasado a Azumi… No puedo ni imaginar lo mal que lo debe haber pasado…
  • Yo… no pude ayudarla – dijo Jin culpándose a sí mismo.
  • Nadie pudo, Jin. Pensamos que todo estaba solucionado porque los niveles de energía se había restablecido… No contamos con que la gema de Azumi generaba energía propia...
  • ¿¡Pero por qué lo hizo!? ¿Por qué no pidió ayuda?
  • Jin, – dijo Kiyoshi serio – hay algo que deberías ver.
Kiyoshi sacó de entre un montón de folios, la nota que dejó Azumi.

Sé que quizá es cobarde por mi parte, tal vez algo insensato también, pero es algo que he decidido tras haberlo pensado mucho. No debéis preocuparos por el usurpador, porque lo tengo yo en mi interior, espero que por poco tiempo. Tengo un plan para eliminarlo. Si no sale bien, espero que alguien encuentre esta nota antes de que haga daño a alguien. Las coordenadas de mi situación están en el ordenador. No lo dije antes porque tenía miedo de lo que pudiera pasar. Pero ahora ya he llegado a mi límite.
Quiero agradecer a todos la oportunidad que me dieron en Last Century. He vivido un tiempo maravilloso y he podido conocer a gente fantástica. Sobre todo quería agradecer a Jin todo su apoyo. Me gustaría saber que era lo que quería decirme...

Gracias por todo.
Azumi


Jin apretó fuerte la hoja, arrugándola. Bajó la cabeza y no pudo evitar llorar.
  • Tiene que salvarla – decía Jin entre sollozos.
  • No es tan fácil, Jin – contestó Kiyoshi a los ruegos de Jin. – Los científicos han visto que el alma de Azumi está presa en la gema junto con el monstruo, por eso mantiene su brillo. Sin embargo, no podemos unir la gema con el cuerpo… Y aunque se pudiera, ya se ha demostrado varias veces que es inútil.
  • ¡Pero se debe de poder hacer algo! – protestó Jin.
  • El tiempo de investigación requiere más tiempo del que sobrevive un alma en este mundo sin un cuerpo, Jin. No disponemos de tanto tiempo.
  • ¡Pues dele un cuerpo! – gritó Jin enfadado, mientras se levantaba del asiento.
  • ¡Jin! ¡No seas irracional! No podemos matar a nadie para que Azumi viva.
Los dos se quedaron callados. Jin se sentó de nuevo en la silla, sintiéndose vencido por la situación. Kiyoshi miraba a Jin y sentía lástima de él. Intentó pensar en alguna solución que permitiera a Azumi vivir más tiempo, puesto que, también, de alguna manera, había salvado a Last Century. De repente le vino una idea a la cabeza. Le contó a Jin su plan.
  • Pero, ¿seguro que funcionará? – preguntó Jin desconfiado.
  • En teoría. No debe haber ningún problema sólo con intentarlo.
  • Pues entonces, espérese que he de ir a buscar algo.
Jin fue corriendo a su habitación. Buscó por toda la habitación algo como loco. Por fin encontró lo que buscaba en un cajón grande de la mesita de noche. Volvió corriendo al despacho con el objeto en la mano y le dijo:
  • Tengo algo que pedirle…




© Hikari

Last Century 32

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On viernes, 6 de mayo de 2011 at 11:15

Bueno, hoy he tenido el examen más corto de toda mi historia estudiantil... Te empollas 20 temas... 140 páginas para que luego en el examen te pongan unos 3 temas escasos y lo acabes en 15 minutos xDDD Que me parece mejor que sea así, pero después de levantarte a las 5 de la mañana para repasar... jode xD A ver qué tal. Y nada, sigamos con la historia.


Azumi activó su gema. El monstruo en su interior se introdujo dentro de ésta para coger todo su poder. “Sí… ¡Cuánto poder!” oía Azumi en su cabeza. Ella no cayó inconsciente como hicieron las otras víctimas, pues su gema generaba energía propia. Temblando, Azumi se toco la gema con la mano derecha. “No voy a dejar que te aproveches de mí…” decía mientras lloraba, “Y tampoco voy a dejar que hagas daño a nadie más…”. Puso sus dedos alrededor del borde de la gema, y acumuló toda su fuerza en su mano derecha. Con sus uñas, hizo un pequeño hueco alrededor de la gema, que le permitió agarrarla. Sin pensarlo, tiró de la gema y la arrancó de su cuerpo, teniendo el monstruo contenido dentro. Azumi cayó al suelo muerta, mientras su pecho sangraba, aunque no lo hacía bruscamente.

Mientras tanto, en la fiesta todos estaban contentos. Todos menos Jin, que sentía que había sido rechazado y además Azumi aún no había vuelto. El secretario de Kiyoshi, algo ebrio, fue a su mesa a coger de un cajón una petaca que tenía con un whisky añejo. En su mesa vio la nota que había escrito Azumi. Su alegría se transformó en temor al leerla. Rápidamente le llevó la nota a Kiyoshi. Al leerla, salió corriendo hacia el transportador para ir a buscar a Azumi. La gente de la fiesta se sorprendió de que saliera corriendo, pero no le dieron importancia.

Llegó al puente. Su secretario lo acompañaba con el paraguas, pero Kiyoshi se adelantaba y corría bajo la lluvia. Se encontró el cuerpo de Azumi en el suelo, con el pecho ensangrentado y la gema en la mano, que misteriosamente seguía brillando, con una luz algo más tenue. Le dijo a su secretario que llamara a las enfermeras de Last Century, que fueran preparando una camilla. “Ha habido otra víctima del usurpador…” dijo el secretario con la voz algo quebrada, mientras Kiyoshi comprobaba que no tuviera el usurpador en su cuerpo. Intentó quitar la gema de su mano, pero Azumi tenía la mano agarrotada y no la soltaba.

Kiyoshi la cogió en brazos y regresaron a Last Century. Allí, en seguida había corrido el rumor de que el monstruo seguía actuando y el temor empezó a extenderse por los trabajadores. Algunos salieron de la fiesta para ver quien había sido la víctima, entre ellos Jin. Cuando apareció Kiyoshi con Azumi muerta en brazos, Jin no podía creerlo. En seguida se abrió paso entre la gente para comprobar más de cerca que de verdad fuera ella. Cuando vio que realmente era Azumi, sintió una fuerte opresión en el pecho.
  • ¡Apartaos, rápido! – gritaba Kiyoshi.
  • ¡Azumi! ¡Azumi! – gritaba Jin desesperado mientras se intentaba acercar a ella.
Kiyoshi pidió que aguantaran a Jin, que parecía bastante alterado. Sus compañeros lo cogieron pos la espalda y lo llevaron hacia atrás, mientras Jin se resistía. “¿Cómo no me di cuenta?” decía mientras se tapaba la boca con la mano y recordaba el comportamiento de Azumi las últimas semanas.

En la enfermería, tumbaron a Azumi en la camilla. El médico y las enfermeras comprobaron todas las constantes de Azumi, pero no había señal alguna de vida. Sin embargo, la gema, en su mano, seguía brillando. Su mano parecía haberse relajado y lograron coger la gema. Los científicos de la empresa pasaron la noche investigando la gema y su interior, bajo la orden de Kiyoshi de no romperla.




© Hikari

Last Century 31

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On lunes, 2 de mayo de 2011 at 15:51

Cinco días después, Kiyoshi convocó otra reunión, pero Azumi no se presentó. Luchar contra el monstruo en su interior la estaba destrozando. Se enfadaba fácilmente y no podía controlar su fuerza. Sentía que si la descubrían acabarían con ella rápidamente, y, que si no lo hacían, ella haría daño a alguien. Cuando acabó la reunión, Jin la llamó.
  • ¿Cómo que no has venido? – preguntó Jin preocupado.
  • Últimamente no me encuentro bien… ¿Qué han dicho en la reunión?
  • ¡Ah! Pues han dicho que por lo que parece no debemos preocuparnos mucho del usurpador, porque los niveles de energía se han restablecido, lo que indica que no hay señales de él.
  • Qué… bien… –contestó Azumi triste.
  • También han dicho que la semana que viene es el aniversario de la empresa, y que hacen una fiesta.
  • ¿Cómo pueden hacer una fiesta cuando hay una bestia por ahí suelta? – preguntó Azumi enfadada.
  • Bueno… ellos han dicho que no hay nada que temer…
  • Qué tranquilos viven…
  • ¿Irás?
  • ¿A dónde?
  • A la fiesta…
  • No lo sé.
  • Me… me gustaría comentarte algo ese día – dijo Jin algo serio.
  • ¿Y por qué no me lo dices ahora?
  • No… Ahora no puedo… necesito… ¡Bueno! Tú ven, ¿vale? Te esperaré.
Azumi no sabía qué hacer. No quería mezclarse con tanta gente, sin embargo, quería oír lo que Jin tenía que decirle.

El día de la fiesta, Azumi se decidió a ir. Se puso un vestido de fiesta que su madre le compró cuando cumplió los 16, para ir a cenar con la familia. Era un vestido verde oscuro, de gasa. Era de tirante fino con un escote de pico y, bajo el pecho, un entramado hecho con la misma gasa, que terminaba con un lazo a la espalda. Desde ahí caía la falda hasta medio muslo. Se arregló un poco el pelo, puso unas sandalias negras con un poco de tacón y se dirigió a la fiesta. Allí había mucha gente, lo que ponía nerviosa a Azumi. Buscó a Jin entre la multitud. Estaba de espaldas a ella, hablando con Kiyoshi y otro chico que no conocía. Azumi se acercó y Kiyoshi la vio.
  • Vaya Azumi, qué guapa – dijo amablemente Kiyoshi.
Jin se giró y, al verla, primero se quedó sin palabras.
  • ¿Y bien? – preguntó Azumi.
  • Estás… guapísima – dijo Jin sonriendo.
  • Gracias. Tú también vas muy guapo, aunque se me hace raro verte con traje, jeje.
  • Je… – se reía Jin, cuando Kiyoshi le dio un golpe en la espalda para darle ánimos – Esto… ¿Quieres bailar?
Azumi asintió. Por primera vez en mucho tiempo se sentía relajada. Bailaron una canción movida y después de esa, pusieron una lenta. Jin tendió la mano a Azumi para ver si quería bailar. Azumi no quería darle la mano para no arriesgarse a hacerle daño de nuevo, pero como quería bailar con él, rodeó su cuello con sus brazos. “Así mejor” le dijo sonriendo. Jin se quedó un poco parado, pero en seguida rodeó su cintura con sus brazos. Azumi se apoyó en su hombro mientras bailaban lentamente.
  • Azumi… – dijo Jin algo tenso – Respecto lo que quería decirte…
  • ¿Sí?
  • Verás… Em… Yo… Bueno, tú… No sé cómo empezar je, je
Mientras Jin hablaba, Azumi empezó a oír la voz del monstruo en su cabeza. “No podrás resistir mucho más… ¡Dame tu poder! ¡Ríndete y entrégamelo!”. Azumi, de repente, agarró a Jin por los hombros y lo apartó de ella diciendo “¡Basta! ¡Es suficiente!” Jin realmente se pensó que le hablaba a él.
  • Yo… pensé que… – dijo él algo entristecido.
  • ¡Tú no sabes nada! – exclamó de repente Azumi enfadada.
  • Azumi…
  • ¡Basta ya! ¡Estoy harta!
Azumi vio la cara entristecida de Jin mientras se marchaba y se disculpaba. Azumi no soportó más la situación y se marchó de allí. Fue al transportador que estaba al lado de la mesa del secretario de Kiyoshi. Lo miró fijamente y tomó una determinación. Cogió un folio de papel y escribió una nota. Entonces, programó el transportador para ir a una zona alejada de la gente y se subió a él.

En el exterior estaba lloviznando. Había ido a parar a un puente que, desde que construyeron la carretera a unos metros más allá, estaba abandonado y medio en ruinas por el río. Azumi se paró en mitad del puente. Estaba temblando. Cerró los ojos e inspiró profundamente, mientras una lágrima rodaba por su mejilla. Cuando exhaló todo el aire, abrió los ojos y dijo “Zenon”.



Y las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de la escritora... xDDD En serio, me siento muy tonta cuando me pasan estas cosas xD En fin, capítulo 14 acabado. Quedará el último y el extra =D

Last Century - Capítulo 14


Estoy pensando en hacer bien las historias de los espíritus y hacer un libro también =D Bueno, """libro""" xD Encuadernarlo como hice también con Last Century (que me lo imprimiré a mí en plan guay también jeje). Así que tengo que pensar en cómo puede ser la portada... The Lost Light todavía no me he planteado imprimirla... porque habría que arreglar muchas cosas de esa historia (como empezó siendo un resumen de la historia... xDD). Pero las de los espíritus son más cortitas y puedo hacerlo mejor ^^ Que por cierto... la historia de Balder está a medias xD Un día sacaré un ratejo y la terminaré... El hombre se merece una historia chula ♥ Con lo que he tardado... jajaja




© Hikari

Last Century 30

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On jueves, 28 de abril de 2011 at 22:28

La reunión terminó y todos salieron de la sala. Jin se acercó a Azumi.
  • ¡Azumi! ¿Cómo estás? – preguntó Jin.
  • ¡Estoy bien! ¡Estupendamente! ¿Por qué lo preguntas? – contestó Azumi nerviosa.
  • ¿Ya no estás enferma?
  • ¿Eh? ¡Ah! No… – respondió Azumi algo más tranquila – Perdona, es que he dormido poco y estoy algo empanada… jeje… Te he traído tu camiseta.
Azumi le dio la bolsa. Había olvidado que también tenía el peluche de Johnny y cuando Jin lo sacó Azumi se sorprendió.
  • ¿Éste no es…? – preguntó Jin con una sonrisa en la cara.
  • ¡Ah! Es cierto… se me había olvidado. Este era el regalo que tenía para ti.
  • ¿Lo has arreglado? Te ha quedado bien. No sabía que aún lo guardaras.
  • Era… especial…
Azumi sonreía levemente, con la mirada desviada hacia un lado. Jin la miró y, tiernamente, le puso el pelo detrás de la oreja. Azumi lo miró y él le dio las gracias. Empezó a latirle rápido el corazón, cuando de pronto oyó esa horrible voz en su cabeza “Dame tu poder… ¡dámelo!” Azumi se apartó de golpe de Jin diciendo inconscientemente “No”. Jin la miró extrañado y Azumi se disculpó y salió corriendo.

Tres días pasaron desde la reunión. Habían aparecido algunos usurpadores, pero Kiyoshi determinó en persona que no eran peligrosos para Last Century. Los niveles de energía seguían aumentando poco a poco y todos estaban algo más tranquilos. Menos Azumi, que poco a poco notaba cada vez más la presencia del usurpador. “No podrás resistir mucho más… ¡Entrégame tu energía!” le decía el monstruo. Azumi, en su cuarto, gritaba “¡No! ¡Nunca te la daré!”. Y sin ni siquiera ser capaz de controlarse, empezó a tirar cosas contra la pared y a destrozar su cuarto. Cuando se dio cuenta de lo que había hecho, cayó al suelo de rodillas, rendida, agarrándose fuerte la cabeza y gritando “¡Sal de mí!”. Entonces recibió un mensaje al móvil. Había aparecido un agresor y Kiyoshi quería que se encargara de él. Sin embargo, Azumi sabía que en cuanto activara la gema, el usurpador se apoderaría de ella, y no lo quería. Asustada, llamó a Jin y le pidió ayuda. Ella se dirigió a la zona donde había aparecido y distrajo su atención del resto de la gente hasta que llegara Jin. En cuanto apareció, rápidamente activó su gema y saltó a por él.

Tardaron un poco en reducirlo, sin embargo, Jin finalmente lo logró. Él le dijo que lo atrapara con su gema.
  • Tú lo has cazado… Tú debes atraparlo – dijo Azumi.
  • Pero… era tu misión. Yo sólo te he ayudado… – dijo Jin confuso.
  • ¡Te he dicho que lo atrapes tú! – exclamó Azumi enfadada.
  • Bueno… no te enfades… Ya lo atrapo…
Azumi se dio cuenta de que no podía controlar su genio. Jin la vio algo decaída y, una vez capturado, se acercó a preguntar, pero Azumi le dijo que no le pasaba nada. Jin le extendió la mano mientras le decía que se animara. Ella le cogió la mano.
  • ¡Au, au! – exclamó Jin – No aprietes tan fuerte… Desactiva la gema primero, mujer.
  • ¡Lo siento! – dijo Azumi mientras retiraba su mano bruscamente.
  • Por cierto… ¿Y tu uniforme?
  • ¿Eh? Es-está lavándose… Esto… tengo que irme… Gracias por la ayuda.
Azumi salió corriendo. Llegó a la residencia. Cerró bruscamente la puerta de su habitación y se apoyó en ella. Recordó que le había hecho daño a Jin al darle la mano, así que decidió hacer una prueba. Cogió una vela esférica que tenía en la habitación y fue apretando poco a poco. En seguida se rompió en pedazos. Furiosa por lo que le estaba pasando, dio un golpe a la mesa y ésta se rompió. Al ver lo que le estaba sucediendo, Azumi se echó a llorar.

Fue a hablar con Kiyoshi para decirle que no le mandara trabajos, que últimamente se encontraba algo febril. Él le dijo si quería podía ir la enfermería, pero ella le dijo que con reposo seguro que pasaría.



Lo tengo que reconocer... he llorado mil veces con lo que va a pasar a partir de ahora xDDDD



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Last Century 29

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On miércoles, 27 de abril de 2011 at 13:28

Bueno, sigamos con la historia!! Hoy va a quedar largo... creo xD


Aquella voz en su cabeza torturaba a Azumi. “¿Tengo un usurpador en mi interior?” pensó. Estaba tan asustada que corrió a la residencia, dejando a aquella chica tirada. No se veía capaz de ver a Jin tampoco.

Una vez en la residencia, fue a su cuarto e instantáneamente se puso a llorar. No sabía qué hacer porque, si se le había metido en su cuerpo mientras ella lo sacaba del de la chica del parque, nadie podía ayudarla. De repente, su móvil empezó a sonar. Era Jin. Dudó entre contestar o no, pero al final lo cogió.
  • ¿Si? – preguntó Azumi con voz temblorosa.
  • >zumi, ¿dónde estás? – preguntó Jin algo mosqueado – Habíamos quedado, ¿recuerdas?
  • Es que… no… no me encuentro muy bien… – contestó ella intentando controlar su voz.
  • ¿Y por qué no me has llamado? ¿Qué te pasa? – dijo Jin ahora preocupado.
  • Siento como si la cabeza me fuera a explotar…
  • Vaya… ¿puedo ayudarte en algo?
  • No creo…
  • ¿Quieres que vaya y te cuide? Jeje
  • ¡No! – exclamó repentinamente Azumi – N-no es necesario, gracias… He de colgar. Adiós.
Azumi colgó, apretó fuerte el teléfono y rompió a llorar de nuevo. Estaba muy asustada. Aquella noche no cenó y tampoco pudo dormir. Oía una y otra esa voz en su cabeza que le decía que le entregara su poder. Al día siguiente, por la mañana, Kiyoshi convocó una reunión urgente. Azumi aprovechó y cogió la bolsa con la camiseta para dársela a Jin, pero no pudo verlo antes de la reunión.
La reunión era en una sala de actos muy grande. Kiyoshi estaba al frente del todo. Jin estaba sentado en la tercera fila y Azumi se sentó por la quinta fila. Él parecía buscarla y cuando la vio, la saludó con una sonrisa. Azumi le devolvió el saludo, intentando parecer tranquila. Kiyoshi empezó a hablar.
  • Gracias a todos por haber venido. He de comunicar algo importante. Últimamente, algunos trabajadores habían caído en un coma repentino. Hemos estado investigando el por qué.
Azumi, al oír las palabras de su jefe, tragó saliva nerviosa.
  • Uno de los trabajadores despertó del coma y nos pudo explicar lo que pasó. Todos sabéis que los usurpadores son un gran problema para las personas… Pues parece ser que existe un tipo especial de usurpador que es capaz de introducirse dentro nuestro y robar la energía de nuestras gemas.
En la sala, de repente, se armó un gran revuelo.
  • Silencio, por favor. Los niveles de energía de Last Century bajaron considerablemente. Sin embargo, ayer encontramos a la última víctima, Kiara, en el parque del área 8, y desde entonces, los niveles de energía se mantienen constantes e incluso han aumentado un poco. Pero, al examinar el cuerpo de Kiara, no encontramos rastro del monstruo, así que suponemos que se habrá introducido en el cuerpo de algún humano para mantenerse con vida.
  • ¿Entonces ahora que hacemos si encontramos a alguien infectado con un usurpador? – preguntó un trabajador.
  • Procurad dormirlos. Los sedantes de la tienda serán temporalmente gratuitos. Yo mismo me encargaré de comprobar si están infectados con el usurpador perjudicial para nosotros.
  • ¿Y si alguien accidentalmente lo capturara y se introdujera dentro de él? – preguntó Jin.
Azumi se sorprendió por la pregunta, y prestó mucha atención a la respuesta de Kiyoshi.
  • Lamentablemente, la única forma de acabar con el usurpador sin separarlo del cuerpo… conlleva la muerte del huésped. Pero continuamos investigando.
De nuevo un gran revuelo por toda la sala. Azumi se asustó mucho más de lo que ya estaba. Empezó a respirar fuerte, mientras se agarraba las manos para que nadie viera como temblaba. Ahora sabía perfectamente que nadie la ayudaría.



Pues no ha sido tan largo xD



© Hikari

Last Century 28

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 19 de abril de 2011 at 11:21

Mini resumen: Azumi se había ahogado en la piscina y Jin la rescató. Kiyoshi le echó bronca por su irresponsabilidad.


Regresó de nuevo a la residencia y se estiró en su cama. Pensando en el desastre de día que había sido, recordó que había visto la caja con los restos de Johnny bajo su cama. Cogió la caja y la abrió. Al verlo, quiso arreglarlo. No tenía mucha maña, pero coser no se le daba del todo mal. Cogió algodón del botiquín y una aguja y un hilo de una cajita pequeña que tenía de costura.
Estuvo un buen rato trabajando en el peluche y por fin logró repararlo. Lo malo era que estaba manchado de sangre. Tras muchos lavados y usando diversos quitamanchas logró que la sangre reseca desapareciera. Estaba orgullosa del trabajo que había hecho. Cuando lo tuvo acabado, llamó a Jin.
  • ¡Hola! – dijo Azumi muy alegre.
  • Hola hola. Pareces contenta. ¿Ha pasado algo bueno? – preguntó él.
  • Nada en especial. Oye, ¿te gustaría quedar mañana por la tarde?
  • ¿Quieres quedar? – dijo Jin sorprendido.
  • ¡Sí! Me gustaría darte una cosa.
  • ¿Mi camiseta, tal vez?
  • ¡Ostras! ¡Que aún tengo tu camiseta! – exclamó Azumi, que se había olvidado de la camiseta completamente.
  • Ah, ¿no era eso? ¿Entonces es un regalo?
  • Je, je. Ya lo verás…
Tras hablar un rato, quedaron en verse a las 6 en frente de una cafetería. Azumi esa noche no durmió mucho pensando en cómo reaccionaría Jin al ver al peluche. Y al día siguiente, estaba tan nerviosa que salió de la residencia demasiado pronto, así que decidió dar un paseo. Cerca del lugar donde habían quedado había un parque al que solía ir de pequeña con su madre, así que decidió pasear por allí. Llevaba en una bolsa el peluche y la camiseta de Jin. Iba distraída caminando por el parque, recordando viejos momentos, cuando de pronto notó una descarga de su gema, que le indicaba que había un monstruo cerca. De repente, empezó a oír gritos que provenían de su izquierda. Mientras se acercaba a la zona recibió un mensaje de Last Century, que la mandaba a encargarse de aquél monstruo. Era un agresor, lo sabía perfectamente por todos aquellos días de entrenamiento a los que Jin le había sometido como peluche. Delante de aquel monstruo, había una chica que lo miraba fijamente. El agresor se dispuso a atacarla pero Azumi saltó rápidamente sobre ella para salvarla.
  • ¿¡Qué estás haciendo payasa!? – dijo la chica violenta – ¡Márchate de aquí!
  • ¿Qué te pasa? – contestó Azumi ofendida – ¡Te acabo de salvar!
  • ¿¡Quién te ha pedido ayuda!?
De repente, se quitó unas vendas que tenía en su mano derecha y dejó ver una gema de un color azul turquesa. La activó y fue a atacar al monstruo. Azumi quedó impresionada por la agilidad y la fuerza de aquella chica. Pero de pronto, pareció quedar sin energía y el agresor la lanzó fuertemente contra un árbol. Azumi dejó la bolsa que llevaba en el suelo y activó su gema. Tras una intensa batalla, Azumi logró acabar con el agresor. Lo capturó con su gema y fue a ayudar a la otra chica, que lentamente se levantaba.
  • ¿Estás bien? – preguntó Azumi preocupada mientras le tendía su mano.
  • ¡No me toques, payasa! – dijo aquella chica, mientras apartaba la mano de Azumi – ¿Crees que no puedo valerme por mi misma, eh?
De repente aquella chica agarró a Azumi por su chaleco amenazante. Azumi la miró a los ojos y vio que tenía las pupilas muy dilatadas. Se acordó de aquellas lecciones sobre monstruos que decían que las personas que eran huéspedes de usurpadores eran agresivas y tenían las pupilas dilatadas. Jin le había enseñado a como liberar usurpadores así que usó el poder de la gema para liberarla de aquél monstruo. Cuando lo hizo, aquella chica cayó al suelo, pero ningún monstruo salió de ella. De repente, en la mente de Azumi empezó a oír una voz “Más poder… necesito más poder…”. Azumi se asustó y desactivó la gema. Se dirigió a coger la bolsa, cuando de repente, un fuerte dolor en el pecho la hizo caer. De rodillas en el suelo, con su mano sobre la gema, oía en su cabeza “Déjame coger tu poder…”


A partir de aquí, me encanta, lo he de reconocer xDD En fin, otro capitulillo acabado =D
Last Century 13


© Hikari

Last Century 27

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On viernes, 8 de abril de 2011 at 16:16

Azumi, una vez sola, cruzó los brazos, acariciándoselos mientras recordaba como Jin la había abrazado. Se sorprendió pensando en él y en seguida se dijo a sí misma “¿¡En que estás pensando, Azumi!?”, mientras se daba un golpe en las mejillas con las palmas de las manos. Buscó la camiseta en la mochila que él le dijo y se la puso. Mientras se la ponía notó que la camiseta olía igual que él y, inconscientemente, subió el cuello de la camiseta y lo olió.
  • Dios… soy como una acosadora… - pensó para sí.
Salió de la sala y se dirigió a la piscina de olas. Jin estaba allí esperándola.
  • Ya estoy aquí… – dijo Azumi.
  • Vaya… – dijo Jin sorprendido – con la camiseta así parece que no lleves nada debajo, ja, ja.
  • Y luego la pervertida soy yo…
  • ¡Exhibicionista! Que es diferente – dijo Jin mientras se reía.
Azumi vio que sus amigas venían corriendo a ver como estaba. Mientas venían se oyó a alguien diciendo “¡Oye, Kaito! Me falta una chancla…”. Jin al oír eso dijo que se marchaba a dar una vuelta alrededor de la piscina.

Azumi pasó el día en la toalla. Sus amigas le preguntaban que porque no se metía en el agua o se tiraba por los toboganes. Ella no sabía que contestar exactamente, y les dijo que ya no le apetecía, que prefería descansar. Al regresar a casa, Azumi seguía llevando la camiseta de Jin. Al despedirse de él, Jin le dijo que no se preocupara, que ya se la devolvería.
  • ¡Pero lávala, eh! No me dejes tu pestazo… ja,ja – dijo él en broma.
  • Idiota… je…
Jin se sorprendió de que Azumi no se enfadara. Ella se despidió y se marchó con sus amigas. Ellas le preguntaron si tenía algo con el socorrista de la piscina, pero ella lo negó.

Al llegar a la residencia, Azumi se dio un baño. Estirada en la bañera, recordó cuando se ahogó en la piscina. Rápidamente se sentó en la bañera, rodeando sus piernas con sus brazos, y apoyando la barbilla en las rodillas. “Soy un desastre” pensó. Entonces oyó como sonaba su móvil y salió corriendo de la bañera, tapándose con una toalla. Era Kiyoshi.
  • ¿Si? – dijo Azumi.
  • Ven a mi despacho inmediatamente – dijo muy serio Kiyoshi –. Tenemos que hablar.
Colgó sin decir nada más. Azumi se secó el cuerpo y un poco el pelo con la toalla, se vistió y se peinó. Buscando sus zapatos encontró debajo de la cama la caja con los restos de Johnny, el peluche que contenía el alma de Jin. No pudo evitar sonreír. Fue rápidamente al despacho de Kiyoshi, que como parecía enfadado no quería hacerle esperar.
Llegó a Last Century y el secretario de Kiyoshi la hizo pasar.
  • Azumi – dijo Kiyoshi mirándola fijamente –, estoy muy decepcionado contigo.
  • ¿Es… por el incidente de la piscina? – preguntó Azumi agachando la cabeza avergonzada.
  • Estás aquí para trabajar, no para divertirte. No puedes hacer con tu gema lo que te dé la gana.
  • Lo sé, señor…
  • ¿Qué pasa si no llega a estar Jin? – dijo mientras apoyaba sus brazos sobre la mesa, cruzando las manos – ¿Qué hubiera sido de ti? ¿O de la gente si fuera atacada por el mimo?
  • Lo siento mucho – dijo Azumi apretando los labios, con la mirada fija en el suelo.
  • Desatender tus labores como cazadora de monstruos es una falta que debería ser castigada, pero… últimamente está habiendo problemas con algunos trabajadores y no puedo permitirme perder a más gente. Eso sí, no quiero ni una falta más, ¿me has oído? Sino no me dejarás más remedio.
  • Sí, señor. Lo tendré en cuenta.
Azumi salió del despacho resoplando por haberse librado del castigo, pero estaba disgustada por la charla de Kiyoshi.



Lo estáis pensando, lo séeee. Azumi está cayendo xD No hay quien se resista a los encantos de Jin/Johnny ôô



© Hikari

Last Century 26

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 5 de abril de 2011 at 16:11

Azumi se alejó mientras él le gritaba que fuera con cuidado. Sus amigas le preguntaron que si le conocía y ella les dijo que sí, pero que sólo era un idiota. Después de tomar el sol un rato, se metieron en la piscina de olas para refrescarse un poco. Mai se apostó un helado a que era capaz de cruzar la piscina de manera horizontal buceando. Al final, decidieron hacer una carrera y la que ganara sería invitada por todas. Jin las vigilaba desde lejos. Empezaron la carrera. Tras 15 segundos bajo el agua, Jin notó la presencia de un monstruo. Rápidamente, miró hacia donde estaba Azumi y empezó a llamarla. Ella, bajo el agua, también notó la presencia del monstruo. Intentó salir rápidamente del agua, sin embargo, un fuerte dolor en el pecho la frenó. Era un dolor intermitente muy fuerte que le bloqueaba todo el cuerpo. La segunda vez que le vino, tal fue el dolor que no pudo evitar abrir la boca para gritar, aunque lo único que pasó es que entró agua en sus vías respiratorias.

Sus amigas llegaron al final de la piscina. Al final ganó Kairi. Al ver que Azumi no salía, ellas, y también Jin, se asustaron. Azumi estaba ahogándose bajo el agua, mientras su gema salía de su pecho de manera muy dolorosa. Jin se quitó la camiseta y saltó al agua para rescatarla. Dio con ella y la subió a la superficie. Azumi empezó a toser, mientras aguantaba los gritos de dolor. Jin la sacó de la piscina y la estiró sobre el suelo. Observó como en su pecho, la gema estaba abriendo la piel para salir. En seguida le puso una toalla encima y se la llevó en brazos a una salita donde llevaban a los que se herían en la piscina. Echó a las personas que había allí y cerró la puerta.
  • ¡Azumi! – dijo él preocupado - ¡Aguanta, Azumi! He de ir a buscar al monstruo… ¡En seguida vuelvo!
  • ¡No me dejes sola! Ugh… por favor… - le suplicó ella.
Jin se disculpó, pero debía ir a acabar con el monstruo. Cogió un reloj de bolsillo de su mochila y salió de aquella salita. Llegó a la piscina de olas y sacó el reloj. No marcaba las horas, sino que marcaba minutos. Sin embargo, las dos agujas estaban en el 60. Usó la ruedecita de arriba del reloj para poner la aguja larga en la primera raya, el 5. Apretó hacia abajo la rueda y de pronto, todas las personas se pararon, a pesar de que el tiempo seguía corriendo. El monstruo, sin embargo, no se detuvo. Era un mimo que había saltado desde la verja que vallaba la piscina. Estaba sobre una de las palmeras de plástico que daban sombra en la zona de las toallas. Jin activó su gema, la cual estaba tapada con unas vendas, con la palabra Shanzu. Cogió una chancla que había en el suelo y concentró su fuerza en el brazo de la gema. Lanzó la chancla a la palmera donde estaba el mimo, y este cayó. En seguida atrapó al mimo y se deshizo de él antes de que el tiempo que había marcado en el reloj se agotara.

Cogió la camiseta que se había quitado al ir a salvar a Azumi y regresó con ella. Azumi estaba estirada en una camilla. Cuando él entró, ella se sentó para preguntarle cómo le había ido. Jin se sentó a su lado y le dijo que bien. La miró y vio que apretaba fuertemente sus manos, apoyadas sobre sus rodillas. También tenía la cabeza baja, con una expresión de dolor. Jin sintió lástima de ella, así que se echó hacia atrás en la camilla y se colocó detrás de ella, con una pierna a cada lado y rodeándola con sus brazos. ”Aguanta” le dijo él suavemente al oído. Ella sintió el apoyo de Jin y el sufrimiento que tenía le resultó menos doloroso.

Cuando el dolor intensó cesó, sólo quedaba una ligera molestia en su pecho. Respiró tranquila y echó su cabeza hacia atrás, apoyándola en el hombro de Jin.
  • ¿Ya estás mejor? – preguntó Jin preocupado.
  • Sí… – contestó ella.
  • Ahora no puedes ir así…
  • Lo sé… - dijo ella seria – Pero no tengo nada que ponerme, porque la camiseta que llevaba era escotada…
  • Lo he imaginado. Puedes coger mi camiseta si quieres… - dijo señalando con la cabeza a una bolsa que había en la esquina de la habitación – Yo he de ir a ver como están las cosas.
Azumi se levantó para dejarle salir. Él la miró, le frotó la cabeza y le dijo que se animara. Azumi se quejó porque la había despeinado y el salió de la sala riéndose, mientras se ponía su camiseta blanca.




Ale, otro capitulillo acabado ^^
Last Century 12



© Hikari

Last Century 25

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On domingo, 3 de abril de 2011 at 16:13

Entraron en el parque acuático. Empezaron a tirarse por el tobogán más grande. Después siguieron con unos cuantos más, y cuando se cansaron de tanto tobogán se fueron a la piscina de olas. No se metieron aún en el agua, sino que estaban tomando un poco el sol.
  • ¡Ah! ¡Que bien! – decía Azumi relajada – Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien.
  • Ja, ja. La verdad es que es muy divertido – dijo Yuuna.
  • ¡Oh Dios mío! – exclamó Kairi, una de las amigas.
  • ¿Qué pasa? – preguntó Yuuna.
  • Capaz soy de ahogarme para que venga a salvarme ese socorrista.
  • ¡Guau! – exclamó Mai - ¡Ostras! Creo que está mirando…
Las cuatro miraron al socorrista. Todas parecían estar de acuerdo en que era muy guapo, sin embargo Azumi no dijo nada. Parecía enfadada.
  • ¿Qué pasa, Azumi? – le preguntó Yuuna.
  • ¿¡Qué hace él aquí!? – dijo molesta.
Se levantó de la toalla y se dirigió al socorrista, que no era otro que Jin.
  • ¡Ah! Sí que eras tú. Je, je. ¿Has venido a verme currar? – preguntó Jin burlón.
  • ¿Qué estás haciendo aquí?
  • Sí… yo también me alegro de verte… ¿No te dije que trabajaba por las mañanas? Pues aquí es donde trabajo.
  • Yo pensaba que estarías trabajando en… tú ya sabes donde…
  • Pues… en realidad… estoy en una misión encubierta… - dijo Jin misterioso.
  • ¿Encubierta? – preguntó Azumi curiosa.
  • Sí, resulta que hay un monstruo horroroso al que le gustan mucho las piscinas…
  • ¿¡Un monstruo!? – exclamó Azumi preocupada.
  • Shhh baja la voz. Está muy bien camuflado como humano, pero creo que ya he dado con él…
Azumi, asustada se ponía la mano en el pecho, en el lugar donde debería estar la gema. Le pidió que le describiera al monstruo, para así mantenerse alejada de él.
  • Pues… está camuflado con el cuerpo de una chica… una chica rubia con el pelo largo – decía él, mientras Azumi miraba en todas las direcciones – Y… lleva un bikini de esos atados al cuello, que la parte de arriba es de rayas blancas y marrones y la parte de abajo es toda marrón – aquí la cara de Azumi ya empezó a cambiar – con dos lazos a los lados iguales que la parte de arriba… Es horrible, horrible… - decía mientras se aguantaba la risa.
  • ¡Serás idiota! – gritó Azumi, pues la había descrito a ella – Con que monstruo horrible ¿eh? ¡Maldita sea!
Azumi empezó a darle golpes en el hombro y en la espalda, mientras él se reía de ella. Azumi se giró furiosa y se dirigió a las toallas. Jin la agarró de la muñeca y la paró. Le pidió disculpas y le dijo que era broma.
  • Por cierto… ¿Y tu gema? – preguntó Jin.
  • ¿Eh? Ah, pues me puse una pomada que me compré en la tienda de…
  • ¿¡La has ocultado… de esa manera!? – preguntó Jin alterado.
  • ¡Claro! ¿Cómo podía ocultarla, sino?
  • Pues poniéndote un bañador más alto, por ejemplo…
  • ¡Si hombre! Y no poder lucir este tipazo que tengo – dijo Azumi medio en broma.
  • ¿Seguro que no eres una exhibicionista? – preguntó Jin tomándole el pelo.
  • ¡Aaaaah! ¡Cállate!




© Hikari

Last Century 24

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On viernes, 1 de abril de 2011 at 16:07

Bueeeno bueeeno, hace mucho que no me pasaba por aquí... tenía tantas entradas programadas que me dejé de pasar, y se me han acabado ya jajaja


Yuuna le comentó que había estado hablando con las chicas de clase sobre ir a la playa o a la piscina un día del verano. Azumi dijo que ella se apuntaba porque se moría de ganas de ir a una piscina. Desde que empezó a trabajar no había tenido tiempo de divertirse. Le enseñó su bikini a Yuuna, explicándole que había sido un regalo de su madre. Azumi se puso un poco triste pero lo intentó disimular. “¡Ya verás! Me lo probaré para que veas que bien queda” dijo Azumi entusiasmada. Pero cuando se fue a quitar la camiseta se acordó de la gema de su pecho. Se bajó la camiseta rápidamente. Yuuna se sorprendió. Azumi, para disimular miró su reloj y dijo que se había acordado de que había quedado y tenía que salir corriendo.

Sin saber por qué fue a Last Century. Empezó a pasear por los pasillos y se le ocurrió que tal vez alguien podía ayudarla para hacer desaparecer su gema durante un tiempo. Se dirigió a la tienda de Last Century y le preguntó a la dependienta si de alguna manera podía esconder su gema. Ella le dijo que con una venda se tapa bien pero Azumi le dijo que no quería vendarse el pecho.
  • ¿La tienes en el pecho? – dijo la dependienta sorprendida – Entonces tú debes ser Mizusawa…
  • ¿Tan raro es tener…?
  • Sí – interrumpió la dependienta –. Bueno, tengo algo que quizá te pueda interesar… Aunque tiene algunos efectos adversos.
  • ¿Qué es? – preguntó Azumi curiosa.
La dependienta le mostró un tubo amarillo que parecía ser de pomada. Azumi lo cogió y lo miró de cerca. Se fijó en que no tenía nombre, sólo llevaba escrito todas las contraindicaciones. La dependienta le explicó que casi todas se habían dado en gente con alergias y demás. Pero había una que debía tener muy en cuenta.
  • La pomada lo que hará será esconder la gema dentro de tu piel. Has de aplicarla por la noche, y actuará lentamente para esconderla. A la noche siguiente volverá a salir lentamente. Sin embargo, si en ese día te encuentras con un monstruo rebelde la gema saldrá rápidamente y puede llegar a ser muy doloroso.
Azumi la compró sin pensarlo mucho. Pidió un permiso a la escuela para quedarse en la residencia en verano. Los primeros días estuvo trabajando porque parece ser que el buen clima del verano atrae a más monstruos a colarse.

La segunda semana de julio Yuuna la llamó. Había quedado con las de clase en ir al parque acuático “Waterland”, que parecía que tenía muchos toboganes divertidos. Azumi aceptó muy alegre. Esa noche se aplicó la pomada sobre la gema y se fue a dormir. Al día siguiente, sin acordarse de que se había puesto la pomada, Azumi se levantó y se fue a duchar. Al salir de la ducha y quitar el vaho del espejo, vio que su gema en realidad había desaparecido. Se puso como una loca a dar saltos de alegría. Rescató del armario una de sus camisetas favoritas, la cual tenía un buen escote. Se puso el bikini y luego se vistió. Marchó al sitio de la quedada.
  • ¡Azumi! – la llamó Yuuna, saludándola desde lejos.
  • Arf, arf ¡Hola! – dijo Azumi jadeando, puesto que había ido corriendo- Siento… llegar tarde…
  • No te preocupes, mujer. ¡Vamos allá!




© Hikari

Last Century 23

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On lunes, 21 de marzo de 2011 at 22:21

Azumi se molestó con Jin y le fue a dar un golpe. Jin le paró la mano con la mano izquierda, que tenía herida, y se hizo daño.
  • ¿Pero qué te ha pasado? – preguntó Azumi.
  • ¡Pues que estaba a punto de capturar al mimo y acumulé toda mi energía en el brazo derecho! – dijo él rabioso.
  • ¿Y?
  • Pues que era muy rápido y estaba a punto de cogerlo. Entonces tropecé y caí… y me apoyé con la mano izquierda… – iba diciendo cada vez más flojo – y como en esa no tenía fuerza…
  • Pffffff ¡Ja, ja, ja, ja!
  • ¡Oye no te rías, que me duele! – dijo él avergonzado.
  • ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Mira que eres torpe! Ja, ja, ja
  • ¡Cállate exhibicionista!
  • Di lo que quieras, idiota. Ja, ja – dijo mientras cogía sus cosas.
  • ¿No me vas curar la herida ni nada? ¡Que me duele mucho!
  • Tengo que estudiar. Vete a la enfermería de Last Century y que te cure la enfermera. –dijo Azumi mientras se alejaba.
  • ¡Oye que yo también trabajo fuera de Last Century! ¿Sabes? ¡Oye!
Azumi no le hizo caso. Entonces cada uno se fue por su camino.

Al poco tiempo Azumi por fin terminó su época de exámenes, a pesar de que Satoshi no la ayudó más. Llegó a aprobar todo así que su verano se presentaba libre. Kiyoshi le dijo que no iba a tener más trabajo del que había tenido hasta ahora, sólo le pedía que estuviera siempre disponible. Así que se sentía un poco más libre.
  • ¡Ah! Por fin se acabó… – dijo Azumi aliviada.
  • Ja, ja. ¿Al final aprobaste todo? Me dijeron que Satoshi te ayudó… – dijo Yuuna burlona.
  • ¿Eh? Bueno… algo así… Pero sólo me ayudó un poco en matemáticas, luego ya no me volvió a dar clase…
  • ¿En serio?
  • Sí. Quizá soy una alumna horrible ja, ja.
El móvil de Azumi empezó a sonar. Era un número de la empresa. Contestó y era Jin. No podía hablar en alto porque Yuuna estaba al lado, así que se fue a hablar al baño.
  • ¿Qué haces llamando desde la empresa?
  • Vivo aquí, no todos tenemos la suerte de vivir en una residencia de estudiantes, señorita Azumi.
  • Ya… no sé si te estás riendo de mí o qué…
  • Ja, ja ¿Tú qué crees? En fin, te llamaba por si estabas deseosa de quedar conmigo este verano – dijo Jin burlón.
  • ¿Quién querría quedar contigo? ¡Por tu culpa tuve que estudiar un montón yo sola!
  • Fuiste tú la que espantaste al monstruo ese. Por cierto, ¿cómo te fuero los exámenes?
  • Bien…
  • ¿Estás enfadada? Ja, ja. Bueno eso, que yo trabajaré por las mañanas, así que si quieres dar una vuelta me llamas por la tarde.
Azumi asintió sin ni siquiera prestar atención a lo que él le decía. Le colgó y salió del baño. Yuuna le preguntó que quién había llamado y Azumi le contestó que un idiota.



Last Century 11





© Hikari

Last Century 22

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On jueves, 17 de marzo de 2011 at 22:15

Azumi no le podía decir que el motivo por el que pensaba eso era porque era un monstruo. Satoshi la miró y Azumi apartó la mirada.
  • Ja, ja. ¿Qué pasa? ¿Te ha entrado la timidez de golpe? – dijo él.
  • ¿Eh? N-No… No es eso…
  • No tienes por qué estar nerviosa – dijo acercándose a ella - ¿Ves? No muerdo.
  • Lo dudo… - murmuró Azumi.
  • ¿Qué?
  • Nada, nada. ¿Seguimos con la clase?
De lejos, las compañeras de clase miraban la escena. Les daba rabia que Satoshi hubiera escogido a Azumi, así que miraban para comprobar que no pasaba nada, aunque cada vez sus esperanzas se iban viendo truncadas, porque el chico parecía estar de verdad interesado en ella. Entonces por detrás apareció Jin, enfadado.
  • ¡Oye! – gritó él.
  • ¡Aaah! – se asustaron las chicas.
  • ¿Conocéis a una chica que se llama Azumi Mizusawa?
Las chicas señalaron en dirección a ellos dos. Jin al verla se enfadó. Satoshi estaba cada vez más cerca, con su cara casi tocando a la de ella. Azumi iba apartando la cara mirando hacia otro lado, cuando vio que Jin se acercaba furioso.
  • ¡Tú! – gritó
  • ¡Jin! ¿Qué haces aquí? – preguntó Azumi entre asustada y aliviada.
  • ¿¡Para qué tienes el móvil si no lo llevas encima!?
  • Oye, baja la voz… ¿Qué te ha pasado en la mano?
  • Oh… ¡que cómo la señorita no se ha dignado a venir he tenido que buscar yo sólo al maldito mimo!
  • ¡Que no grites!
  • ¡Ahora eres tú la que grita!
  • Esto… perdón… - dijo Satoshi confundido
  • Azumi… ¿conoces a Jin?
  • ¿Eh? ¿Os conocéis?
  • Ah… entonces trabajas para…
Satoshi parecía asustado. Se levantó, se disculpó y se marchó. Azumi no entendía nada.
  • ¿Qué acaba de pasar? – preguntó Azumi sorprendida.
  • Estaba intentando ligar contigo, pero cuando se ha enterado de que eras de Last Century se ha acojonado… No te hacen caso los chicos y te vas a ligar con monstruos… ¿Tan desesperada estás, chica?
  • ¡Déjame en paz! ¡No estaba ligando con él ni mucho menos!
  • ¿También te vas a desnudar delante de él? Ja, ja, ja
  • ¡Ya salió! ¡Tenías que decirlo para quedarte a gusto! Olvídate de eso de una vez…
  • Uy… difícil… - dijo burlón.






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Last Century 21

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On miércoles, 16 de marzo de 2011 at 22:08

Siempre he tenido las escenas de acción en la cabeza, y me faltaba el cómo ligar una en concreto, así que me saqué un capitulillo de relleno ajaja. Aquí empieza :P


Las vacaciones de verano estaban cerca. Azumi estaba deseosa ya de que llegaran para poder descansar un poco de las clases. Pero antes de eso le tocaba superar todos los exámenes. Cuando se disponía a estudiar, Kiyoshi le mandaba un trabajo, y al terminar el trabajo siempre estaba demasiado cansada para continuar estudiando, y estaba algo agobiada. Jin se ofreció a ayudarla con el trabajo, pero Azumi ahora se moría de vergüenza cada vez que lo veía, por todas las veces que se había desnudado delante de él. Además, él siempre se lo recordaba porque le gustaba hacerle de rabiar. Así que Azumi se propuso hacer todo el trabajo que tenía ella sola.
Los estudios nunca se le habían dado bien, así que el profesor comentó a Azumi que un alumno de un curso superior quería dar clases. Azumi le dijo al profesor que le dijera a ese chico que sí. Al día siguiente el profesor le dijo que a Kotobuki, el chico, le venía bien quedar esa tarde a las 5 en la biblioteca. Entonces unas compañeras de clase se acercaron a ella.
  • ¡No eres lista, ni nada! – dijo una burlona.
  • ¿Qué pasa? – preguntó Azumi confusa.
  • ¿No sabes quién es Satoshi Kotobuki? – preguntó la otra.
  • ¿Se llama Satoshi? – dijo Azumi como recordando algo ¬¬– Sa… ¡Satoshi! ¿¡El mon… morenazo!?
  • ¡Sí! ¡Ah, qué suerte tienes! Quizá yo también me presente esta tarde por allí… jeje.
Azumi se empezó a arrepentir de aceptar las clases. Tímida fue a la biblioteca. No se olvidó de sus gafas. Se lo encontró en la puerta de la biblioteca. “Jo, la verdad es que así es muy guapo…” pensó Azumi. Ella le tocó la espalda para que se girara. Él la miró.
  • Eres… K-Kotobuki ¿verdad? – Azumi quería parecer natural, aunque le costaba.
  • ¡Ah! ¿Tú eres Mizusawa? – dijo él sonriendo – Encantado. Puedes llamarme Satoshi si quieres. Tu nombre era…
  • ¡Azumi! – se dio cuenta de que había reaccionado demasiado tensa, así que intentó bajar el tono – Gracias por ayudarme, Sa…Satoshi. Aunque el profesor no me dijo cuanto querías cobrar ni nada…
  • Ja, ja. A las chicas guapas como tú las ayudo gratis.
A Azumi le dio un escalofrío, y mirando de reojo hacia otro lado le dijo que ella se sentiría mejor pagándole por las clases. Ella se dispuso a entrar en la biblioteca pero él la paró y le dijo que hacía muy bien tiempo como para encerrarse en una biblioteca, así que fueron a estudiar al jardín del colegio. Azumi estaba realmente nerviosa. Satoshi lo notó, y pensó que le debía gustar.

Empezaron con matemáticas, que era la asignatura que más problemas le daba a Azumi. Le explicó un poco y luego Azumi hizo un par de problemas. Se sintió realmente bien al lograr resolverlos y se relajó. Satoshi sintió que ella ya estaba más tranquila y poco a poco se iba acercando a ella. Tras una hora estudiando:
  • ¡Ah, qué bien! – dijo Azumi feliz – Pensaba que jamás aprendería a derivar… La verdad es que es más fácil de lo que pensaba…
  • Lo que pasa es que eres muy inteligente, pero aún no lo sabías, je, je.
  • ¡Hala! Qué pelota, ja, ja. La verdad es que explicas muy bien. Jamás lo habría imaginado.
  • ¿Por qué? – preguntó él con curiosidad.
  • Pues porque…

Azumi se paró. Se dio cuenta de que se había relajado tanto que por unos instantes se había olvidado de que Satoshi era un monstruo.




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Last Century 20

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On domingo, 13 de marzo de 2011 at 22:00

Azumi le dio las gracias.
  • ¿P-p-por qué? – preguntó sin entender que estaba pasando.
  • Mi padre… él me ha dicho que te dé las gracias por salvarle…
  • ¿Tu… padre? ¿Cómo? ¿Dónde? – decía sin comprender nada.
  • Su alma… ya no le pertenecía… y si lo hubieras desligado del monstruo sólo habrías sacado su cuerpo… Dice que le devolviste la vida… Gracias.
Jin no sabía qué decir, estaba algo confuso. Sin embargo, abrazó a Azumi para que sintiera que él estaba con ella.
  • Siento no habértelo contado – se disculpó Jin.
  • No importa – dijo Azumi sonriendo –, sin saberlo hemos vivido muchos momentos divertidos. Je, je… Johnny – dijo burlona.
  • Johnny… en qué momento se te ocurrió ponerme ese nombre…
  • No me querías decir cómo te llamabas… así que…
  • Ya, pero… ¿Johnny?
  • Ja, ja, ¡es gracioso! Ja, ja, recuerdo nuestra primera misión, cuando apareciste con el chicle en la cabeza… o cuando tiraste la cámara por la ventana… ¡ay! ¡Y cuando se te cayó el monstruo encima y luego Yuuna te metió en la lavadora! Ja, ja, ja.
  • ¿Sólo te acuerdas de eso o qué? – dijo Jin avergonzado –. Pues yo recuerdo sobretodo tu manía de desnudarte siempre delante de mí…
  • Ja, ja… ¿eh?
Azumi pareció por fin comprender que no se quitaba la ropa delante de un peluche, sino de ese chico que tenía delante. En un momento se puso colorada y empezó a golpear a Jin en el brazo y en el pecho diciéndole que por qué no le había dicho nunca nada.
  • ¿Cómo que no? ¡Si te lo dije muchísimas veces! – le replicó Jin.
  • ¡Mentiroso! ¡Pervertido!
  • ¡Deja de pegarme, exhibicionista!
  • ¡Tonto! ¡Aaaaah, qué vergüenza!
Azumi le seguía golpeando muy sonrojada mientras Jin se reía.



Bueeeno, hoy es cortito, es que así termino el cap 10 (es que el 11 empieza bastante diferente, no hay por donde ligarlo jaja). Para la próxima ^^

Last Century 10




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Last Century 19

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On martes, 8 de marzo de 2011 at 23:44

  • Azumi – interrumpió el padre –, deja que te cuente algo sobre tu amigo. Él…
La gema de Azumi, estirada en la camilla, empezó a brillar fuertemente. Una gran cantidad de energía fluyó por su cuerpo. La gema, quebrada, se regeneró sola. Tal fue la cantidad de energía generada que viajó por los cables y provocó una subida de tensión en Last Century. Muchas bombillas estallaron, entre otras cosas, y el centro se quedó prácticamente a oscuras. Sin embargo, la enfermería estaba alumbrada por la brillante luz de la gema de Azumi. Poco a poco abrió los ojos. Jin, que se había agachado al explotar las bombillas, se levantó lentamente, y al ver a Azumi consciente, fue rápidamente a avisar a los médicos.

Hicieron esperar a Jin fuera. Pensó que después podría verla, pero dejaron a Azumi incomunicada para evitar que se alterara y pudiera responder mal la gema. Pasó una semana sola en la enfermería, hablando solo con el personal médico y con Kiyoshi. Jin preguntaba a Kiyoshi como se encontraba Azumi, y él siempre le daba la misma respuesta: Está progresando. Tras ocho días desde el accidente, dejaron salir a Azumi a pasear por las instalaciones. Sin embargo, siempre que Azumi iba a salir, Kiyoshi mandaba a Jin a alguna misión. Azumi se cansó de no verlo nunca por los pasillos y decidió hablar con Kiyoshi. Le dijo que quería hablar con él, sin embargo, el jefe pensaba que no sería bueno para ella. Azumi se lo pidió por favor y tras mucho rogarle Kiyoshi accedió.

Azumi lo esperaba en la enfermería, sentada en la camilla, mirando hacia la puerta. Jin llegaba tarde. “Quizá no quiere verme…” pensó triste. Entonces se abrió la puerta de golpe, lo cual asustó a Azumi. Jin estaba en la puerta, respirando fuertemente, pues había ido corriendo.
  • Lo… siento… – dijo intercalando las palabras con la respiración – Vengo de una misión y…
  • Pasa – le dijo Azumi seria.
Jin le empezó a preguntar que cómo se encontraba, y estuvieron unos minutos hablando de lo que había hecho mientras estaba aislada. Mientras iban hablando, Azumi recordó conversación con su padre:
  • Azumi, deja que te cuente algo sobre tu amigo. Él en realidad no me mató, sino que podría decirse más bien que me devolvió la vida.
  • No… no lo entiendo – dijo Azumi algo perdida.
  • El monstruo había tomado el control de mi consciencia, así que yo ya no era una persona. Si hubiera desligado mi cuerpo de aquella criatura, sólo mi cuerpo hubiera sido separado, como un cuenco vacío.
  • Entonces…
  • Al matar aquel monstruo, estando aún mi cuerpo unido a él, pude recuperar parte de mi alma robada y por eso ahora puedo estar hablando contigo.
  • ¿Y por qué lo castigaron?
  • Es posible que, a los ojos de los demás, él me matara. Para mí, me brindó la oportunidad de morir como un hombre y no como un monstruo. Es más, cuando desapareció el monstruo y apareció mi verdadero cuerpo, aquel chico se vio realmente asustado, así que creo que de verdad no sabía lo que estaba pasando.
  • ¿Él no mintió? Realmente no sabía acerca de los usurpadores…
  • No lo creo. Así que vuelve con todos, Azumi, que te están esperando. Y dale las gracias a tu amigo de mi parte.
Azumi, cabizbaja, levantó la mirada para ver a Jin. En realidad no le estaba escuchando porque sabía que en realidad no le estaba hablando de nada importante. Él entonces la miró y al ver que lo estaba mirando fijamente le preguntó, tímido, que qué sucedía. Azumi bajó la mirada mientras sonría débilmente, apoyó su cabeza en el pecho de Jin y le dio las gracias.



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