Hana (37)

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On miércoles, 11 de julio de 2012 at 18:17

¡Hoy toca Hana! BIEEEEEEEEEEEEEENNN

No sé si os acordáis de cómo terminó, pero para eso os dejo el último parrafito para que hagáis memoria!

     – ¡Da igual! – exclamó él de repente. En ese momento, Hana lo miró directamente a los ojos, y su corazón latió fuerte. – Lo entiendo. Realmente, yo tampoco me perdonaría. Je, je… Que vaya bien el club.
     Kato se despidió con la mano, y se marchó corriendo hacia el vestuario masculino. Sin embargo, mientras se alejaba, Hana, no pudo contener su cuerpo.
     – ¡Te perdono! – gritó, casi sin pretenderlo. Kato se volvió en ese momento, sorprendido. Una sonrisa empezaba a dibujarse en su rostro. – Que… ¡que vaya bien el club!
     Hana se despidió y se alejó de allí con un paso acelerado, que pronto se convirtieron en brincos, llenos de ansias de encontrar refugio en algún lado, donde poder dejar todo salir. No sabía qué le pasaba, por qué estaba así, si era pena o una felicidad tan desbordante que le dolía. Sin poder evitarlo, rompió a llorar, pero no quería dejar salir sus lágrimas, así que cogió todo el aire que le cupo en los pulmones, para intentar relajarse. Secó las pocas lágrimas que se habían escapado de sus ojos, y se cambió de ropa para comenzar el entrenamiento del club.





¿Sí? ¿Ahora ya? ¡Bien! ¡Pues ahora sigamos la historia!



     Hana estuvo muy distraída durante todo el entrenamiento. Era incapaz de pensar en otra cosa que no fuera Kato, y eso, en cierto modo, no acababa de gustarle. Ya había conseguido apartarlo en un rincón oscuro de su corazón, pero con no más de dos minutos le bastaron para abrirse paso de nuevo.
     –¿Y si me vuelvo a declarar? –preguntó Hana a Natsumi, sentadas ambas en una cafetería cerca del instituto.
     –¿Estás loca? –no parecía agradarle esa idea– ¡Después de cómo te ha tratado estas semanas, sólo porque te haya pedido perdón ya vas a perder el culo por él otra vez!
     –¡Pero es que a mí me gusta! Me da igual como me haya tratado… si me hubiera olvidado de él en tan poco tiempo… –Hana pensaba las palabras más adecuadas para expresar sus pennsamientos– ¿no querría decir que mis sentimientos no eran verdaderos?
     –Hana… –Natsumi no sabía qué decir. Odiaba tener que darle la razón, pero también odiaba la idea de que siguiera colgada por Kato, por cómo la había tratado, y por Ryosuke– No me has llamado para preguntar lo que pienso, ¿verdad?
     Después del entrenamiento Hana la había llamado, porque sentía la necesidad de hablar con alguien, de liberarlo para que dejara de oprimirle el pecho, pero al decirlo en alto, todo se hizo más real, como si se hubieran despejado los nubarrones en su cabeza. Hana sonrió y agachó la cabeza avergonzada.
     –Bueno, tú ya sabes lo que pienso. Pero si de verdad es eso lo que quieres hacer… tú misma –sabía lo terca que podía llegar a ser, y si seguía insistiendo en que era una mala idea acabarían las dos discutiendo. Así que cruzó los dedos y rogó porque todo terminara bien.
     La charla con su amiga la había dejado más tranquila, y ahora se sentía con fuerzas para hacer lo que ella creía que debía hacer.
     Al día siguiente estaba emocionada, brincaba por el pasillo, porque ya había tomado su decisión y ya no se sentía confundida. Entró en clase gritando un gran hola a sus compañeros, quienes rieron al ver la energía que tenía tan de buena mañana. Se acercó a Natsumi, que estaba apoyada sobre su pupitre.
     –Se lo voy a decir hoy –le dijo al oído, sin borrar ni un segundo la sonrisa que tenía en la cara.
     –¿Hoy? –preguntó confundida Natsumi.– ¿No crees que es un poco pronto?
     –¡Necesito hacerlo hoy! Necesito soltarlo…
     Natsumi seguía sin tenerlas todas consigo, pero decidió callar y consolar después a su amiga. Aunque por algún motivo se la veía llena de confianza, y parecía que nada iba a ir mal.
     A la hora del recreo, Hana le dijo a Kato que necesitaba hablar con él de todo lo que había pasado, que había algo que tenía que decirle. La atenta mirada de Natsumi la ponía nerviosa, así que Kato propuso ir a la azotea.
     Estaban los dos solos, sin nadie más a su alrededor. Eso ponía un poco nerviosa a Hana. Empezó explicándole que ella no había contado a nadie lo que tenía él con Ayaka, y que la hizo sentir muy mal con las cosas que le dijo. Kato no decía nada, simplemente escuchaba lo que tenía que decir.
     –Pero… a pesar de todo eso… –Hana lo miró entonces directamente a los ojos, y algo sentía que algo en ella era diferente. Se sentía con fuerzas para poder decirlo, pero quizá no tal y como ella lo había planeado.
     –¡No oigo nada! –replicó Natsumi tras la puerta de la azotea.
     –Shh ¡Cállate! –exclamó Yoichi– Al final nos van a oír…
     –Todo esto me parece ridículo… –Ryosuke también estaba allí. Natsumi lo había arrastrado, pensando en que si Hana necesitaba ayuda, él podría consolarla. Pero por el momento él lo único que sentía era rabia y tristeza.
     Hana abrió la puerta risueña, cuando de encontró de pronto a sus tres amigos allí, escuchando. Miró a Natsumi arqueando una ceja, y ella simplemente apretó sus labios y justo después dibujó una sonrisa pícara.
     –¡Serás chivata! –Hana saltó a por ella, pero Natsumi la esquivó a tiempo y salió corriendo hacia abajo, seguida de Hana.
     Los dos chicos miraban a Kato, que se estaba riendo.
     –Bueno, si salís los dos así de contentos es que al final la cosa ha ido bien –Ryosuke intentaba aparentar normalidad, ya que a fin de cuentas no había nada que pudiera hacer ya. Kato no dijo nada, simplemente seguía riendo. Finalmente suspiró.
     –¿Y bien? ¿Qué te ha dicho? –le preguntó curioso Yoichi.


Ah
ora es cuando yo soy una cabrona y os dejo con la intriga :D



© Hikari







QUE NOOOOOOO!!! Os voy a dejar ver su respuesta... ahora, ya no más! xD



     –Me ha dicho… –Kato hizo una pausa, y volvió a reír encongiéndose de hombros– que le gustaba, y que ahora tenía la confianza para decírmelo abiertamente.

Día de cocina!

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On lunes, 9 de julio de 2012 at 21:43

Bueno, ya os dije que el domingo sería día de cocina. Y ahora os voy a enseñar lo que hice :D

El mes pasado fue el cumple de una amiga mía, y con los exámenes y todo eso no pude hacerle nada (ni verla), y tampoco sabía qué podría regalarle. Y hablando con una compi de la uni sobre pasteles y tal me vino una imagen a la cabeza....

¡Hacerle un pastel con forma de rabbid! jaja Gracias a esta amiga de la uni descubrí hace un tiempo la fondant, y se me ocurrió que tal vez podría probar de hacer algo con ella. Sería lo primero que haría con eso y me daba un poco de cosica, pero tenía ganas de probarlo, así que ayer me lié por la mañana a hacer el bizcocho y por la tarde a decorarlo jeje Me despisté un poco con la temperatura del horno xD Pero llegué a tiempo antes de que se quemara jajaja Estaba bueno, lo probé antes de liarme a poner chorradas por encima xDD
Me compre un rotulador para pintar comida, y colorantes para teñir la fondant blanca. Fue bastante divertido jeje Era como jugar con plastelina. Y, la verdad es que me quedó bastante bien :D Y a mi amiga le ha gustado muuuucho ^//^ Así que estoy más contenta aún jaja Os enseño las fotos!

 



Hikari

Juego de Imaginación

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On sábado, 7 de julio de 2012 at 16:31

Bueno, saco un ratete! No sé si me dará tiempo a terminar porque hoy tengo una boda y aun tengo que acabar de arreglarme... Normalmente si no termino la historia lo guardo y la publico al día siguiente... pero hoy la publicaré para que veáis que no miento! jajaja

En fin, resultados!

  • Empate... como no xD Tendría que haberlo dejado abierto más tiempo, pero no caí en su momento jajaja En fin... a vel....O sonríe o le da de hostias a la masa... Hmmmm ¿Qué haría superman en una situación así?
     Arisu se quedó parada, con la mirada fija en el vacío, pensando en por qué era ella quien tenía que pagar por los caprichos de unas estúpidas que no merecían ni tan siquiera una lágrima suya. Clavó con fuerza sus dedos en la masa y dibujó una media sonrisa, llena de rabia, mientras repetía una y otra vez lo idiotas que eran. Desahogaba toda su furia con aquella masa de galletas, hasta que Uboshita puso su mano sobre el hombro de Arisu.
     – ¡Hey, hey! Calma – dijo ella viendo la tensión que tenía Arisu en todo su cuerpo. – ¿Pasa algo?
     Arisu ni siquiera podía levantar la cabeza, se había cansado de sonreír y de fingir que nada de aquello había pasado, pero tampoco quería que nadie la viera así.
     – No... – contestó sin apenas mover un ápice de su cuerpo.
     Levantó las manos de la masa y fue a lavarse las manos. Uboshita la miraba extrañada, ya que Arisu siempre le había parecido una chica relajada y alegre, y el verla en aquel estado la sorprendía bastante. Regresó de la pica y cogió el rodillo para extender la masa. Seguía callada y encerrada en su mundo, así que Uboshita prefirió dejarla estar, no fuera a ser que lo único que consiguiera fuera empeorar su humor.
     Tras unos minutos sacaron las galletas del horno. Las galletas de Arisu se habían quemado un poco porque había extendido demasiado la masa.
     – ¿Quieres unas pocas de las mías? – le ofreció Uboshita amablemente, al ver como suspiraba al comprobar el estado de su trabajo.
     – No hace falta, gracias – Arisu se esforzó en sonreirle, ya que había estado durante toda la hora pendiente de ella.
     Se marchó con sus galletas en una bolsa. Caminaba como si todo su cuerpo pesara el doble, arrastrando los pies. De repente, una voz la hizo reaccionar.
     – ¡Arisu! – Mayu la llamaba a lo lejos. La había visto por el pasillo al salir del vestuario y corrió tras ella.
     Arisu se paró. No quería oír lo que tenía que decirle en ese instante, pero tampoco quería salir corriendo, así que se quedó quieta, esperando a que su cuerpo reaccionara de una manera u otra.
     Mayu estaba a unos pasos detrás de ella, con tantas cosas que decirle pero sin saber por dónde empezar, cuando de repente Arisu se volvió hacia a ella y le lanzó un puñado de galletas quemadas, y seguidamente le tiró la bolsa entera.
     – ¡Esto es por tu culpa! – gritó Arisu enfurecida. – ¡Todo es por tu culpa! ¿Por qué me hablaste aquel día? ¿Teníais ya pensado tomarme el pelo y aprovecharos de mí?
     Mayu sabía que se refería al día en que llegó. Intentaba explicarle lo que había sucedido pero Arisu estaba tan enfadada que no quería oír nada de lo que ella quería decir. Ebisawa apareció en el pasillo encontrándose con aquel panorama, y obligó a las dos chicas a limpiar todo aquello.
     – No sé qué ha pasado, pero el instituto no tiene la culpa, así que recoged este estropicio. – Ebisawa intentaba conseguir un tono autoritario, pero por algún motivo, cuando reprendía a alguno de sus alumnos siempre parecía una madre castigando a sus hijos.
     Arisu se quedó quieta, mirando la cara dolor de Mayu, quien también le mantenía la mirada esperando a que Arisu sonriera y le dijera que no pasaba nada.
     – ¡Venga! ¿A qué estáis esperando? – insistió Ebisawa.
     – ¡Dejad que os ayude! – Uboshita apareció, junto con otras chicas del club que pasaron de largo mirando la escena.
     Al ver que Uboshita se agachaba a recoger, Arisu se dispuso también a limpiar lo que ella había ensuciado.
     – ¿Estás bien? – le susurró Uboshita a Arisu, quien asintió con la cabeza.
     Uboshita fue a la conserjería a buscar una escoba para barrer las migas que quedaban tras recoger las galletas, y Mayu y Arisu se quedaron solas de nuevo, una sentada de rodillas en el suelo, y la otra apoyada en la pared, esperando a que apareciera Uboshita y poder largarse de allí.
     – Lo siento... – empezó diciendo Mayu, aprovechando aquel silencio que se había formado – Es verdad, todo es culpa mía. Fui yo quien te metió en todo ese lío de Ryoji... tenía miedo que si les decías que no te acosaran como a Mio, y al final a acabado pasando de todas formas...
     – ¡Eso me da igual! – exclamó Arisu – Lo que a mí me molesta es que estuvieras con ellas cuando me decían esas cosas tan horribles y ni siquiera interviniste para defenderme. ¡Ni siquiera me miraste!
Mayu empezó a llorar, mientras repetía sin parar que Arisu tenía razón.
     – ¡Por qué lloras! ¡Soy yo la que debería estar llorando! – el llanto de Mayu la hacía sentir culpable, y eso la enfurecía aún más, porque ella no tenía culpa de nada. – ¡No es justo!
     – ¡Es que...! Tú eres la única persona con la que puedo ser yo misma sin miedo a ser rechazada – hablaba bajo, avergonzada de confesar sus sentimientos como último recurso para recuperar una amistad que no quería perder –, y por ser una imbécil y querer ser popular renuncio a las únicas personas que me importan...
     Los ojos de Arisu se empezaban a llenar de lágrimas, pero ninguna de ellas rodaba por sus mejillas. Ella tampoco quería perder esa amistad, pero sentía que era Mayu quien las alejaba a empujones una y otra vez. Se agachó a su altura.
     – Serás idiota – dijo con una risa suave. Mayu la miró. – No necesitas a esas estúpidas para ser popular. Podrías ser la reina de este jodido instituto si quisieras. Por eso no entiendo por qué vas con esas tías y te obligas a hacer cosas que no quieres hacer.
     Mayu la abrazó repentinamente, rogando su perdón. Arisu empezó a llorar también, pidiéndole que no hiciera más cosas estúpidas. La gente que salía de los clubs las veían, algunos risueños, otros emocionados con la escena, y ellas sabían que llamaban la atención, pero les daba igual.
     Cuando las dos chicas se separaron y se pusieron en pie, tuvieron que sacudirse de la falda y las piernas todas las migas de las galletas que se les habían quedado enganchadas. En ese momento Arisu pensó en Uboshita, y al levantar la vista se encontró con la escoba apoyada en la pared a un par de metros de ellas.


Uboshita se ha comido tu enfado, te ha ayudado a recoger y luego la pobre se ha ido para no molestar. Eso te hace sentir un poco mal, así que decides...

  • Le compro un detallito y el próximo día en el club se lo doy.
  • Me cuelo al día siguiente en el aula de cocina y le hago algo casero.
  • Voy al día siguiente a su clase para pedirle disculpas.
Bueno, podéis decir el detallito si queréis, incluso podéis decir "¡No! Que le compre algo y que se lo dé mañana!" xDD No sé, cómo queráis jaja



© Hikari

Poco a poco jaja

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On viernes, 6 de julio de 2012 at 16:34

¡Hey hey!

El día 1 dije que recuperaríamos la normalidad. Sé que hasta ahora no habéis tenido señales de mí jaja Pero es que por la mañana he estado haciendo prácticas en el hospital (que estaré haciendo hasta final de mes) y luego por las tardes estuve salvando el mundo... SEPHIROTH! YA CASI ERES MÍO!! xDD Espero poder matarlo de una vez... A la 3a va la vencida :')

Bueno, hoy finalmente puedo decir que HE PASADO LIMPIA! Es decir... Quinto, allá voy!

Y nada, mañana, si saco un ratete (que intentaré sacarlo) escribiré el juego de imaginación! Y seguiré escribiendo cositas durante la semana (a ver si avanza Hana!). Y nada, el domingo toca día de cocina! Ya os enseñaré el resultado =w=



Hikari

Por aquí ando de nuevo

Publicado por Hikari | Etiquetas: | Posted On domingo, 1 de julio de 2012 at 15:27

Hola gentecilla!!

El viernes terminé por fin mis exámenes (BIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEN) y poco después de salir del examen me fui de finde con el novio para despejarme de todo (estaba harta de mi casa, de mi ciudad y de todo). Y me he ido a la playita, pero ahora ya estoy de vuelta! Así que si no habéis recibido noticias mías desde antes del viernes me estaba pegando cabezazos contra las paredes, y después del viernes estaba desconectada completamente xD

En fin, a partir de ahora espero que TOOOOOODO vuelva a la normalidad. Poder volver a escribir, poder volver a dibujar y.... sobre todas las cosas del mundo mundial.... PODER VOLVER A JUGAR!!!!! Como diría mi amiga Charillo (xD) "Oh, si nena" xDDD

Y nada, con la tarde de lluvia esta tan hermosa que nos ha quedado (podéis asumir que sigo blanca nuclear), me voy a pegar la viciada padre hasta la hora de la cena xDD Pero no sin antes anunciaros mi regreso =w=

 



Hikari